Una tontería muy poco tonta

Les voy a contar algo que me ha sucedido con un conocido, al que después del texto que les escribo comprenderán por qué no lo llamo amigo, bueno, comprenderán una de las razones, ya que no es la única. Es un suceso que ayuda a comprender el mundo en el que vivimos, en que no debes fiarte ni de tu padre.

Llamaremos al sujeto “señor V” para preservar su identidad. Aunque el hecho en sí es bastante absurdo pero si uno mira debajo de la superficie se da cuenta de con qué tipo de persona está tratando.

Todo esto deriva de la afición que tengo de jugar a futbol con los amigos. Obviamente para jugar a futbol es necesario tener un balón con el cual jugar, sería estúpido que fuera necesario explicárselo a ustedes. Pues bueno, hace un par de meses el anterior balón que teníamos el cuál fue a comprar el señor V a la tienda y posteriormente nos pidió una cantidad equitativa a cada uno para que fuese un balón pagado por el grupo de amigos que solemos ir a jugar a futbol juntos, por entonces no hubo ningún problema por parte de nadie en pagarle. Pero reventó el balón y tocó ir a comprar otro, esta vez fui yo a comprarlo e hice lo propio, pedir una cantidad equitativa a los amigos, algunos pagaron sin problema alguno, el señor V, no.

Tras varias semanas les recordé a los que no habían puesto el dinero que lo pusieran, por favor, y es entonces cuando el señor V comienza actúa y dice ciertos comentarios que dan a entender que yo soy un mísero por pedir ese dinero, ya que ese dinero es tan solo un euro. Y me pregunto yo ¿no será más mísero el no querer pagar ese euro? Esto se agrava al recordar que el anterior balón se encargó de comprarlo él y posteriormente nos pidió una cantidad equitativa a todos y nadie le puso reparos. ¿Por qué cuando fue él quien lo compró no le pareció mísero pedir a los amigos que habíamos convenido comprarlo en conjunto y ahora que ha sucedido igual pero esta vez fui yo quién fue a comprarlo sí que le parece mísero pedir el dinero? Por no hablar de que dinero no es que le falte cuando puede pagarse un abono para ver a su equipo de futbol en el estadio y desplazarse cada 2 fines de semana más de 50 kilómetros (más de 100 contando la vuelta), y también tiene dinero para gastarse en la tienda oficial de su equipo de fútbol (como si fuese barata) pero sin embargo le parece mal pagar un mísero euro para pagar un balón de fútbol que usa él y los demás amigos, y cuando fue él quien fue a comprar el balón sí que le pareció bien que los demás le diesemos el dinero, que además nos lo recordó, por si acaso.

A mí no me molesta el dinero, no me molesta ese poco dinero ¿qué hago yo con tan poco dinero? A mí lo que me molesta es que las personas actúen como actúan, y por esto y muchas otras cosas que no me apetece contar sé que el señor V no es precisamente una persona a la que puedas llamar amigo, al menos en mi caso. Alguien que tiene dinero para gastar en sí mismo y no en el conjunto de los amigos,  pudiendo sacar provecho de ese dinero él mismo.

Finalmente me lo pagó, pero la cosa no quedó ahí, hace unos pocos días estuvimos en una casa de campo con unos cuantos amigos, de fútbol y de fuera de lo que es el fútbol, y había una pelota de plástico en el suelo con la que empecé a jugar junto a otro amigo y resulta que esa pelota de plástico es del señor V y no tuvo comentario más afortunado que el de: “escucha, Andrés, me debes un euro por usar mi balón”.

¿Qué tipo de persona es así? Yo creo que un buen amigo jamás actuaría así, en primer lugar porque nunca tendría problemas en pagar algo a partes iguales junto a otros amigos para sacar provecho entre todos, y en segundo lugar porque jamás diría semejantes comentarios al que considera su amigo.

Sobre el señor V, podría comentar otros aspectos que no me gustan especialmente de su actitud conmigo y con algún otro amigo. Porque fácilmente encaja en este caso la expresión “por el interés te quiero Andrés” y nunca mejor dicho, ya que sí que me ha tratado con buenos modales cuando él tenía interés en algo, sin embargo cuando ha carecido de interés ha sido todo lo opuesto a lo que sería un buen amigo.

¿Que le he sacado mucha punta al asunto? Porque soy una persona que vé más allá de lo superficial, lo superficial de este caso que no ha querido pagar un mísero euro, pero juntando piezas y por estos detalles tan “insignificantes” es como una persona conoce cómo es la otra de verdad.

Díganme ustedes, si no puedo fiarme de alguien por algo tan irrelevante como esto ¿cómo voy a fiarme de la misma persona para cosas que sean importantes?

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