Guerra entre creyentes y ateos

Entre creyentes y ateos existe una especie de “campo de batalla” en el que no todos entran pero en el que sí que existen personas de “ambos bandos”, unos defendiendo la existencia de Dios y otros la remotísima o nula probabilidad de la existencia de Dios.

Yo, a pesar de estar bautizado y haber realizado la primera comunión (no disponía de la suficiente capacidad como para saber qué es lo que estaba haciendo y mucho menos para oponerme) me considero más ateo que creyente, aunque me asusta y mucho la idea de morir y dejar de existir sin más, cual roca, no puedo creer en la existencia de algo que tiene voluntad propia y es eterno y todopoderoso como supuestamente es Dios. Lo más parecido a ello que creo que podemos considerar que existe es la naturaleza y las leyes de las ciencias naturales. La naturaleza no tiene una voluntad propia, pero sí podría decirse que es eterna y tiene poder propio ya que la naturaleza es capaz de mutar, hasta el punto de crear seres vivos y llegar al ser humano (uno de los seres más complejos que existen, por lo menos en cuanto a su facultad para pensar racionalmente).

Dios intentamos asimilarlo a una especie de persona que todo lo sabe y todo lo puede, que es invisible y nunca muere y es capaz de controlar nuestras vidas. Cuando obviamente no es así, por mucho que algunos lo crean.

La religión nace de la necesidad del hombre de dar respuestas a preguntas que no tienen respuesta, como el cómo y por qué se originó el universo y la vida. Esto es algo que lleva a un profundo debate eterno ya que cuando uno intenta buscar el fundamento supremo de algo, jamás lo alcanza, ni tan siquiera en las ciencias sociales, como ¿por qué una Constitución debe ser la norma suprema y fundamental? ¿sobre qué se fundamenta una Constitución? En el fondo no tiene respuesta.

Al igual sucede con las dos teorías más conocidas sobre el origen del universo: el creacionismo y el evolucionismo. Uno defiende que Dios siempre ha existido y en un momento de la historia le apeteció crear el universo y la vida. Otro sostiene que el universo siempre ha existido, es infinito y que todo se creó a partir de una reacción de la materia que derivó en una enorme explosión que expandió la materia por el universo formando astros, planetas, estrellas, e incluso vida.

Pero explicar que Dios es algo que siempre ha existido es una respuesta tan válida como la de que el universo siempre ha existido y es infinito. Son ideas que el ser humano no quiere, o no puede, comprender. La idea de infinito ya sea en el espacio o en el tiempo, la mente humana no es capaz de crear algo que no tenga ni principio ni fin, salvo, quizás, un círculo o una esfera, figuras geométricas tangibles o cuanto menos visibles. El tiempo no es visible pero todos sabemos que existe (y no confundamos con las unidades de medida ya que eso son solo unidades de medida), el espacio también es infinito, pero al querer imaginar cómo es el espacio en nuestra mente, la idea mental no concibe que el universo sea infinito, en algún lugar debe acabar.

El problema está en que es imposible demostrar que Dios no existe, al menos según los creyentes, y eso es, en realidad, una falacia que incurre en pendiente resbaladiza. Porque por la misma regla de tres es imposible demostrar que los unicornios, los duendes, los magos, los dragones, las ninfas, los centauros, la quimera, el fénix, etc. no existen. Si un creyente es capaz de decir “la ciencia jamás podrá demostrar que Dios no existe” o “que la ciencia demuestre que Dios no existe” también debe reconocer sí o sí la existencia de otros Dioses, o de los seres que he mencionado antes. Si el Dios cristiano existe porque no se puede demostrar lo contrario, Alá también existe y Yahvé y Visnú, Ra, Júpiter y Afrodita, todos estos dioses deben existir ya que nadie podrá demostrar jamás lo contrario. Es irracional utilizar ese argumento para intentar convencer a un ateo de que Dios existe.

Obviamente es imposible demostrar ciertas cosas como la inexistencia de algo. ¿Qué prueba podría ser válida para concluir que algo no ha existido nunca? Nada, por lo tanto, con ese argumento se protegerían eternamente de cualquier ataque a su fe. Sin embargo la ciencia tan solo defiende lo que es demostrable porque existen pruebas, ¿cómo sabemos que nuestro mejor amigo existe? Pues fácil, le podemos ver, escuchar y tocar, y no solo nosotros, sino todos alrededor (o la gran mayoría). ¿Cómo prueba la ciencia que existieron los dinosaurios? Pues porque existen restos fósiles que lo demuestran. ¿Y de la evolución de las especies? Porque esos restos fósiles puede demostrarse que tienen X antigüedad y se notan las variaciones.

Y no hace falta pensar en fósiles para ver esas “evoluciones”. Cuando 2 perros de distinta raza procrean suelen tener cachorros de una raza que no es ni la de uno ni la de otro, es mestiza. Al igual ocurre entre humanos, si una persona de color tiene un hijo con otra persona de piel clara, en muchas ocasiones se tiene un hijo mulato, otras veces totalmente oscuro, según los genes. O si en una familia existen genes de personas altas, lo más probable es que el hijo acabe siendo alto. Aunque todo esto no son leyes invariables, son más de probabilidad que de seguridad.

Y cuestionando la existencia eterna del universo y del tiempo es algo simplemente mental, el espacio existe, todos sabemos que existe el planeta Tierra y que existe un universo, y que el tiempo transcurre y es imparable pero eso es algo que siempre ha existido. Si nos paramos a pensar, ¿cómo era todo antes de nacer yo? No era nada, yo no era nada, ni yo ni nadie salvo los que ya había nacido y estaban vivos, como nuestros padres. Los tataranietos de nuestros tataranietos (si algún día los llegamos a tener) todavía no existen y puede que sí que lleguen a existir en el futuro, pero ¿qué son ahora? nada. Pues lo mismo ocurre al morir, todo sigue al igual que todo seguía antes de que nosotros nacieramos. El tiempo pasa igualmente y el espacio no deja de existir. Pero, claramente, no podemos o no queremos hacernos a la idea de que es así.

¿Quién ha creado a Dios? Los creyentes te dirán que nadie ha creado a Dios porque él siempre ha existido. La existencia del universo depende de la voluntad de Dios, pero la suya propia no depende de ninguna voluntad. ¿Quién o qué ha creado la materia que existía en el “big-bang”? La única respuesta existente es que la materia siempre ha existido y que tan solo ha evolucionado, se ha transformado. La existencia del universo y de toda la materia no depende de nada ni de nadie, existe sin más, y su transformación tan solo se basa en leyes naturales, leyes que no ha creado el hombre, sino que el hombre tan solo las interpreta para comprender el por qué de ciertas cosas.

Por lo tanto creo que mi opinión es clara y es muy racional. Cada uno es libre de creer o no creer en lo que le apetezca y la base de la buena convivencia está en la empatía, que se resume en la frase “lo que no quieras para tí no lo quieras para los demás”, si tú no quieres que intenten inculcarte ideas ajenas a las tuyas no intentes tú inculcar a los demás tus ideas (como por ejemplo ocurre con los testigos de Jehová), y que nadie me acuse a mí de intentar inculcar mis ideas con esta entrada porque yo no he obligado a nadie a leer ni tampoco a seguir mis ideas, cada uno es libre de leer o no esta entrada y de estar de acuerdo o no con ella.

Irracional es intentar demostrar la existencia de algo con el argumento a contrari “si no puedes demostrar que algo no existe, entonces es que existe” ya que es falaz. Y he de decir que la ciencia no se afana en demostrar la no existencia de Dios, sino que la ciencia se afana en demostrar todo lo que sea demostrable.

Algunos creyentes pueden pensar que sí que existen prueba de la existencia de Dios porque conocen a gente que ha visto a la Virgen, o ellos mismos han vivido una experiencia mística sobrenatural. Cuando eso es algo que podría encuadrarse en casos de locura prácticamente, o de alucionaciones o sueños. Cuando una persona alucina o simplemente está soñando puede y suele ver cosas que no existen. Y también puede suceder cuando se ha consumido alguna sustancia tóxica o alucinógena. Para alguien que cree en Dios y los santos puede tener una aparición de un santo que en realidad sea un simple sueño o una alucinación, ya que el cerebro es capaz de crear esa sensación.

Creo que he cubierto muchas de las razones por las que es mucho más racional el ser ateo que el creer en un dios.

Repito que respeto a los creyentes, pero aquí expongo mi pequeña tesis. Y una de las bases del respeto se encuentra en que no puedes pedir a los demás que hagan algo que tú no eres capaz de hacer, esta frase va dirigida principalmente a los intolerantes. El que sea ateo no tiene razones para intentar “convertir” a un creyente, cada uno es libre de hacer lo que quiera, pero también ocurre lo mismo al contrario, el creyente no tiene razones para intentar “convertir” a un ateo en creyente.

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