Adolfo Suárez D.E.P.

El pasado 23 de marzo de 2014 falleció el que la mayoría de los españoles consideramos como pieza fundamental de la transición de la dictadura franquista a la democracia actual, Adolfo Suárez. Democracia a la que podríamos sacarle muchos defectos, pero incomparable con el régimen anterior.

adolfosuarez

El ex presidente hizo cuanto estuvo en su mano para lograr que pudiera existir un sistema democrático que perdurase en el tiempo. Creo que no podemos quejarnos de su duración, 35 años ya. Por mucho que haya cosas que puedan mejorar. Pero debemos tener en cuenta una cosa, el ambiente social de 1978 no es el ambiente social de 2014. La sociedad ha evolucionado mucho, aunque todavía queden restos en la memoria de algunos de aquello que ocurrió antes de 1978.

Lamentablemente, parece ser que los extremismos nunca mueren, y la situación económica actual es un caldo de cultivo para ellos.

Por eso podemos encontrarnos a gente que dice ser de izquierda y el primer pensamiento que le vino a la cabeza al recibir la noticia del fallecimiento de A. Súarez fue el de: “un fascista menos”, algunos, incluso, añadieron “lo único que lamento es que haya muerto en su cama”.

Pensamiento que no puede caber más que en la mente de una persona extremista, porque ninguna persona moderada en su pensamiento podría pensar de esa manera.

Del otro lado de la moneda también nos podemos encontrar a gente que lo que pensó fue: “un traidor menos”. ¿Un traidor de qué? Un traidor del régimen franquista, un traidor a la patria española. ¿Por qué? En primer lugar porque abrió las puertas a “los rojos” para que entrasen en política. Y, en segundo lugar, amnistió a algunos delincuentes y terroristas con la conocida “Ley de Amnistía” que se promulgó durante la transición para que los criminales que actuaron por motivos políticos, principalmente, no fueran a parar a la cárcel. Así, muchos franquistas podían sentirse más seguros y menos reacios al cambio de régimen.

Pese a que dicha ley favoreció, sobre todo, a muchos franquistas, no fueron los únicos beneficiados, puesto que algunos opositores al régimen también vieron indultados sus crímenes gracias a esta ley. Por eso algunos consideran traidor a Suárez, porque él estuvo dentro del régimen franquista e hizo cosas como esa.

Y es una lástima que haya gente así, puesto que todas estas personas son antidemocráticas. Van en contra de toda libertad: de ideología, de pensamiento, de expresión, etc.

Es curioso que haya franquistas que se quejen de que ciertos criminales se beneficiaran de la “Ley de Amnistía” cuando esa ley favoreció, sobre todo, a criminales que actuaron por una ideología similar a la suya. Esta gente pasa por inadvertido esto e, incluso, es posible que considere justificados crímenes realizados por persecución política a la oposición al régimen franquista, lo que mata cualquier atisbo de razón que pudieran tener en cuanto a lo criticable de la “Ley de Amnistía”, puesto que los franquistas estuvieron entre los más beneficiados por esta ley.

Puede sonar a un “y tú más”, pero es que resulta del todo hipócrita criticar el indulto de determinados delincuentes, cuando son más, cualitativa y cuantitativamente, los beneficiados por ese indulto que a ojos suyos no deberían pasar por prisión. Gente que torturó, secuestró o asesinó a personas únicamente por ir en contra del régimen. Así que no se trata de minucias, sino de auténticos crímenes muy graves.

Es decir, existen más motivos para que esa ley sea criticada por los opositores al franquismo que por los mismos franquistas.

Yo creo que don Adolfo Suárez estaba impregnado de unos valores que deben superar a cualquier ideología. Podría ser más conservador o más progresista, más liberal o más socialista, pero siempre defendió la política buscando el consenso, buscando la democracia, aquí debemos contar todos y todos debemos aprender a ser transigentes cuando toque serlo, eso es lo bonito de la política.

Sin embargo, esos valores no abundan en los políticos, tampoco en los votantes, y siempre nos vemos expuestos a la imposición de algunos en detrimento de otros muchos sin tan siquiera haber dado opción al diálogo, al consenso. Actualmente, el PP, a nivel nacional, es una clara muestra de ello, habiendo tomado determinadas decisiones abusando de su mayoría absoluta en las Cortes para ignorar lo que los demás grupos le decían.

Esperemos que Adolfo Suárez no se haya llevado consigo a la tumba esos valores y quede algún atisbo de esperanza de que podemos tener políticos que sepan estar a la altura de su cargo. Políticos de mente abierta y que trabajen por y para el Pueblo, y no para los intereses de unos pocos, como parece ser que hacen la mayoría de nuestros políticos actuales.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: