La Ley D’Hondt no es la culpable

Estoy ya cansado de leer en multitud de comentarios realizados, incluso, por periodistas, así como por ciudadanos normales y corrientes hablando sobre lo injusta que es la “ley electoral”. Yo puedo admitir este concepto si lo interpreto en un sentido amplio, entendido como “el sistema electoral español”. ¿Por qué digo esto? Porque ni la Ley D’Hondt es una ley dictada por el Estado español, ni es la LOREG, ésta sí que es una ley del Estado español que recoge el sistema D’Hondt para el reparto de diputados, la principal causante de esas famosas diferencias como que PACMA con más de 200.000 votos no tenga diputados mientras Coalición Canaria con 81.000 votos tiene un diputado, o que mientras IU-UP tiene el triple de votos que tiene PNV, IU-UP tenga la tercera parte de diputados de los que tiene PNV.

Y ¡NO!, no es la ley D’Hondt la principal culpable de esto, sino que es la circunscripción provincial. ¿Por qué? Pues voy a utilizar un ejemplo sencillo, aunque antes voy a aclarar un punto. Cada provincia tiene un número de diputados asignados para el Congreso diferente, en función de la población de la provincia, siendo Madrid y Barcelona quienes más diputados reparten. Por lo que puede haber provincias que reparten 5 diputados y provincias que reparten 20 diputados, pero ¿esto no da igual? No, porque a la hora de hacer matemáticas, cambia mucho de una provincia a otra.

Veamos el ejemplo: casualmente, en dos provincias se reparte el voto en porcentajes similares para todos los partidos, 30% PP, 24% PSOE, 22% Podemos y 15% C’s, el resto va a otros partidos (son datos ficticios). Pero, en una provincia se reparten 5 diputados (por lo que para obtener 1 diputado necesitas el 20% de los votos) mientras que en la otra provincia se reparten 10 diputados (lo que significa que 1 diputado requiere de un 10% de los votos). ¿Qué sucede? En la provincia A, la de 5 diputados, a PP le corresponde 1,5 diputados, a PSOE y a Podemos entre 1,2 y 1,3 diputados, a C’s 0,75 diputados y queda, más o menos, un diputado que no corresponde a nadie porque su porcentaje de votos es muy inferior. Aquí es donde actúa la ley D’Hondt, dejando fuera a C’s y los otros partidos mientras que PP, PSOE y Podemos se reparten lo que hay pudiendo quedar el reparto en 3 para PP, 1 para PSOE y 1 para Podemos.

¿Qué ocurrirá en la provincia B? En la provincia B está claro que C’s conseguirá, al menos, un diputado, al repartirse 10 es más fácil hacer cálculos. La lógica nos dice que a PP le corresponderían 3, a PSOE y Podemos 2 y a Ciudadanos 1 diputado. Si los sumamos, suman 8, todavía quedan 2 diputados que repartirse, pero los otros partidos no alcanzaron el 10% de los votos por separado, por lo tanto, esos diputados habrá que rifarlos y, al menos, uno de ellos será para PP.

Vemos que en ambos casos existe injusticia, sin embargo, la injusticia es menor en la provincia B debido a que hay más diputados a repartir que en la provincia A, incluso siguiendo un sistema como el de la Ley D’Hondt, la injusticia es manifiestamente menor.

Imaginémonos que en vez de ser 10, es 350 diputados, es decir, todos en una misma circunscripción. Por pura matemática, la injusticia es mucho menor. IU-UP es un ejemplo muy bueno, y si usamos a PNV para compararlo queda todavía más claro. IU-UP obtuvo más del triple de votos que PNV en el total de España y sin embargo IU-UP tiene un tercio del número de diputados que tiene PNV ¿significa esto que PNV se ha beneficiado injustamente de nuestro sistema electoral? En absoluto. PNV se beneficia ligeramente de la Ley D’Hondt, pero es un beneficio ridículo al lado del auténtico problema. PNV obtiene un número de diputados acorde a lo que le corresponde porque todo su voto se concentra en unas pocas provincias y, por lo tanto, no se ve perjudicado por este mal reparto de diputados. Sin embargo, IU-UP es un partido nacional, obtiene votos en todas las provincias de España, lo que significa que, aunque obtuvo el triple que PNV, al estar disperso por 52 provincias, en casi todas las provincias el voto fue “inútil” ya que no le daba para conseguir ni un diputado, sin embargo ahí están los votos. Puede ser un 5% aquí, otro 5% allá, y vas sumando y vas sumando y te da más de medio millón de votos, pero repartidos, lo que te perjudica a la hora del reparto de diputados.

Pero si todo fuera en una única circunscripción, PNV habría tenido el mismo número de diputados, quizá habría perdido uno debido a la Ley D’Hondt, pero no 11 diputados como pierde IU debido a la circunscrupción provincial. ¿Quiénes son entonces los que más pescan a río revuelto? Los partidos más votados en todo el territorio nacional, es decir, PP y PSOE, ambos partidos obtienen más diputados de los que teóricamente le corresponderían gracias a este sistema electoral en el que la circunscripción es la provincia. Veámoslo con datos reales representados en una hoja de excel:

(click en la imagen para ver en grande)

resultados generales - circunscripción única 2015

Pero ¿está esto en la LOREG (ley electoral)? No, la circunscripción electoral provincial está prevista en el artículo 66.2 de la Constitución Española, por lo que si queremos modificarlo, hay que seguir el procedimiento de reforma constitucional previsto en la propia Constitución en su artículo 167. ¿Qué significa esto? Pues que debe ser aprobado por el 60% del Congreso y el 60% del Senado para aprobarse semejante reforma. Pero sucede una cosa, el PP tiene mayoría absoluta en el Senado, por lo que la Constitución está blindada ante cualquier cambio que el PP no realice voluntariamente.

¿Por qué tiene el PP mayoría absoluta en el Senado? Pues se suma la mayor abstención y voto nulo para el Senado debido a que mucha gente no considera esta cámara como útil con el sistema de elección de los senadores todavía más injusto, el de “listas abiertas” sin ningún tipo de corrección para que la representación sea proporcional. Esto daría para otro artículo, pero lo puedo resumir en que lo más probable en este sistema es que la lista más votada se lleve el 100% de los senadores, aunque gane por un único voto, ya que no se pondera ni se crea método de representación proporcional, solo que gana el más votado, sin más.

Espero que todo lo que he escrito aclare a más de uno cuál es el principal problema del sistema electoral en España. Sí, la Ley D’Hondt puede ser criticable, no es que la defienda, simplemente quería dejar claro que ese “perjuicio” que crea la Ley D’Hondt es totalmente ridículo al lado del perjuicio que causa la circunscripción provincial.

Un saludo.

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El PP apela al miedo a lo nuevo para sus elecciones en 2015

Parece ser que el PP ya ha decidido qué estrategia tomar para afrontar las duras elecciones que le esperan durante este 2015. Y consiste en el miedo a los nuevos partidos, apelar al viejo refrán “más vale malo conocido que bueno por conocer”. Si no me creen, vean:

Obvio que no dice expresamente esas palabras, pero se deducen implícitamente del mensaje que emite: “cosas tan importantes como nuestra educación, como nuestra sanidad, el empleo, la agricultura, el comercio, el turismo y como tantas otras cosas. No la podemos dejar en manos de experimentos, de principiantes, de proyectos políticos que no se sabe de dónde vienen y, sobre todo, no se sabe a dónde van”.

Y no es Juan Moreno el único que ha usado esa estrategia, también el propio Mariano Rajoy ha dicho palabras similares, y aquí puedo poner dos enlaces en los que queda claro.

http://www.efe.com/efe/noticias/espana/politica/rajoy-moreno-apelan-voto-util-como-unica-alternativa-andalucia/1/3/2555092

Rajoy ha instado a desconfiar de quienes “sacan conejos de la chistera”, de quienes dicen que van a hacer cosas pero que simplemente van a “apuntalar” al PSOE-A y de quienes prometen “varitas mágicas que no existen”.

Leer mas: http://www.europapress.es/andalucia/almeria-00350/noticia-rajoy-pide-no-tirar-voto-apoyando-formulas-garantizan-continuidad-socialismo-20150315133120.html

(c) 2015 Europa Press. Está expresamente prohibida la redistribución y la redifusión de este contenido sin su previo y expreso consentimiento.

Está claro que dentro del Partido Popular existe miedo ante las encuestas que les han quitado muchos votos en buena parte de España, saliendo beneficiadas opciones como Podemos o C’s (Ciudadanos).

Podríamos decir que en el amor y en la guerra “todo vale”, siendo unas elecciones prácticamente una guerra en la que a pesar de existir normas legales, incluso hay ocasiones en las que se han incumplido, y el PP es uno de esos partidos que ha incumplido normas como la LOREG en más de una ocasión. Cierto es que este discurso no está infrinjiendo ninguna ley, y no es mi intención la de insinuar tal cosa. Sino que deseo transmitir ese miedo que tiene el PP, que lejos de intentar ganarse la confianza del ciudadano con actos propios, luchando realmente contra toda la corrupción, incluída la de su propio partido, lo que hace es dedicarse a intentar desprestigiar a lo nuevo. En mi opinión, roza la inconstitucionalidad esa actitud, una Constitución que promulga como uno de sus valores superiores, según su artículo 1.1, el pluralismo político; pero ya saben, esto es una guerra, y al enemigo ni agua.

Sí, Rajoy presume de ciertos datos de que España está presuntamente mejor hoy que cuando él entró (cuando hay más parados hoy que el día que él entró, cuando en estos últimos 3 años ha emigrado gran parte de nuestra población joven a fuera de España), usa datos que hacen presumir un comienzo de recuperación económica y los usa de forma interesada, únicamente se vale de los datos que le interesan, ocultando los que no.

Además ¿hay que olvidar todo el daño que han producido al conjunto de España algunas políticas tomadas por el señor Rajoy y su gobierno? Rajoy, no has hecho magia, ni tus medidas nos han salido gratis a los españoles.

SICAV ¿qué son y qué tienen de malo?

Quisiera describir brevemente qué es una SICAV, por un lado porque no soy experto en el tema y por otro porque no conviene extenderse en exceso.

Una SICAV (Sociedad de Inversión de Capital Variable) es una sociedad de inversión cuya finalidad es la de agrupar a un número alto de inversores (al menos 100 en España). La principal función de una SICAV es recolectar dinero para destinarlo en la inversión en empresas, mercados, etc. Además, está teóricamente diseñada para que ninguno de sus socios la domine. En España, la SICAV tributa al 1% sus “beneficios”.

Hay que distinguir la SICAV de la persona física, o jurídica, que hay detrás de la SICAV (legalmente debe de haber, al menos, 100). La SICAV tributa al 1%, pero porque es una sociedad con personalidad jurídica distinta de la persona física o jurídica que ha aportado fondos a esa SICAV. Pero una vez se retiran los beneficios de la SICAV, la persona física o jurídica tiene la obligación de pagar en su impuesto IRPF o IS la cuota que le corresponda como persona física o jurídica, así que ¿qué tiene de malo la SICAV? Viéndolo de esta manera, puesto que si se hace así (que es como se debe) no se están evadiendo impuestos, es más, diría que estás pagando de más, eso sí, a cambio de obtener unas rentas de ese dinero invertido.

El auténtico problema no reside en que la SICAV tribute un 1% o un 20%, el auténtico problema está en que se han utilizado de forma torticera.

– Las SICAV son sociedades colectivas y se les exige que tengan, al menos 100 socios. ¿Qué ocurre? Que una única persona o una familia aporta casi todo el capital y un porcentaje muy ridículo lo aportan los 99 socios restantes (denominados “mariachis” en este mundillo de acuerdo a la famosa canción de “con dinero y sin dinero, yo hago siempre lo que quiero, y mi palabra es la ley…”). Por lo tanto, el control del dinero es de una única persona, cuando lo que se pretende es que el socio que aporta el dinero pierda el control sobre él. Esto es lo que se denomina un “abuso de derecho”, es decir, se aprovecha una laguna legal para abusar de lo que jurídicamente es correcto a pesar de que no coincida con el espíritu de la norma.

– No hay límite mínimo ni máximo de capital a aportar por cada socio, lo que favorece que ocurra lo mencionado en el punto anterior.

– Muchas SICAV usaron estratagemas para evitar que sus socios tributaran esos beneficios, por ejemplo: hacer reducciones de capital (así los socios conseguian sacar el dinero y no tributaban), pero en 2010 se taparon esos agujeros legales, supuestamente.

– En 2005 ya hubo varios informes de inspección de Hacienda alertando de estas malas prácticas ¿qué ocurrió? Que las Cortes, menos mal que IU no votó a favor de esto, transfirieron la competencia para investigar y controlar a las SICAV de Hacienda a la Comisión Nacional del Mercado de Valores que todo lo que ha hecho es quedarse de brazos cruzados. Y todo esto a pesar de que lo que había que controlar era un tema totalmente tributario, es decir, algo que, por lógica, correspondía al Ministerio de Hacienda, en concreto a la Agencia Tributaria.
http://elpais.com/diario/2005/07/01/economia/1120168813_850215.html
http://cincodias.com/cincodias/2005/05/20/mercados/1116683236_850215.html
http://www.finanzas.com/noticias/fiscalidad/2009-10-15/208224_inspectores-hacienda-piden-competencias-para.html
(Recomiendo leer el contenido de los enlaces)

Vamos, que más que las SICAV en sí, que con un par de apaños podrían seguir tributando al 1% sin que se escapasen los dueños de ese dinero de tributar como todo el mundo, es la actitud que ha habido por parte de los propietarios de ese dinero y, sobre todo, de unos políticos que ya por 2005 estaban siendo corruptos. Si no ¿cómo se explica que justo cuando los inspectores de hacienda estaban investigando estas irregularidades les dé a los politicuchos por transferir esas competencias a la CNMV y que ésta no mueva un dedo por continuar esas investigaciones?

Los principales culpables son los políticos que no es que hayan hecho esfuerzos por controlar este tema, más bien los han hecho para que sigan siendo un coladero de defraudadores.

La Libertad de Expresión

La libertad de expresión es un derecho fundamental que la Constitución Española nos reconoce a todos los ciudadanos españoles, seamos nacionales o no, tengamos los permisos de residencia o no, puesto que es uno de los derechos fundamentales que nuestra Carta Magna no limita para gente que no reside en nuestro Estado, como sí sucede con el derecho de sufragio.

Por lo tanto, nuestro texto constitucional nos confiere el derecho a expresarnos libremente por el mero hecho de ser personas, sin distinguir entre nacionalidades, residencias, razas, etnias, religiones, sexo, edad, etc. Este derecho viene recogido en su artículo 20 y tiene varias vertientes (art. 20.1 CE):

– Derecho a expresar y difundir ideas, pensamientos, ideologías, etc.
– Derecho a la producción literaria, artística, científica.
– Derecho a la libertad de cátedra.
– Derecho a comunicar y recibir información veraz por cualquier medio de comunicación. (No olvidemos que dice “veraz”).

También nos dice este artículo que no se podrá censurar este derecho con antelación, se prohibe la censura previa, pero no la posterior (art. 20.2 CE).

Mediante ley se desarrollará la organización y control parlamentario de los medios de comunicación dependientes del Estado o de cualquier otro ente público (art. 20.3 CE). Es decir, que la ley regulará la manera en que se controlará por el Congreso de los Diputados, o los distintos parlamentos autonómicos, el funcionamiento de los distintos medios de comunicación públicos (aquí no me estoy queriendo meter en el asunto del cierre de Canal 9 que es asunto distinto al que quiero tratar).

“Estas libertades tienen su límite en el respeto a los derechos reconocidos en este Título, en los preceptos de las leyes que lo desarrollen y, especialmente, en el derecho al honor, a la intimidad, a la propia imagen y a la protección de la juventud y de la infancia”, (art. 20.4 CE) copiando literalmente el texto de la Constitución. Este es el aspecto que en este momento deseo resaltar y sobre el que va a tratar esta entrada.

Y tan solo mediante orden del Juez podrá secuestrarse la información publicada o poseída por los medios de comunicación, tras confirmarse que su publicación supone una vulneración de la Constitución o de las leyes españolas, (art 20.5 CE).

Centrándome ya en el art. 20.4 CE, el que establece los límites, generales, al ejercicio del derecho de libertad de expresión, comenzaré diciendo algo que, parece ser, mucha gente no entiende. Y es que todo derecho tiene otra cara de la moneda, una obligación aparejada a él.

¿Obligación? ¿Cómo que obligación? Yo no me obligo a nada, a mí dame derechos y más derechos, las obligaciones son para otros. Error, esta es una actitud totalmente inmadura e irresponsable. El trabajador tiene el derecho a percibir un salario, pero también tiene la obligación de trabajar. El padre o madre tiene derecho a ver y estar con sus hijos, pero también tiene la obligación de procurarle vivienda, alimentos, ropa y una educación, y estos hijos, a su vez, están obligados a guardar un mínimo de sumisión a sus padres, siempre dentro de la legalidad. Uno tiene derecho a deambular libremente, pero debe abstenerse de adentrarse en fincas ajenas (obligación).

La Constitución Española limita, en primer lugar, el derecho de libertad de expresión al respeto de los demás derechos fundamentales reconocidos por la Constitución (“derechos reconocidos en este Título”), es decir, los derechos contenidos entre el artículo 10 (que habla sobre la dignidad de la persona) y el artículo 55 que habla de cúando y por qué pueden suspenderse las garantias constitucionales a los derechos fundamentales.

Este límite de respeto a los derechos fundamentales viene estrechamente ligado a varios de los derechos fundamentales que menciona acto seguido: honor, intimidad y propia imagen.

Es decir, a pesar de que sean derechos fundamentales totalmente distintos los unos de los otros, unos más relacionados entre sí que otros, no estamos exentos de la posibilidad de vernos en un conflicto de derechos, esto es, que surja un problema en el que haya que valorar qué derecho debe prevalecer sobre el otro, incluso siendo ambos derechos fundamentales, habrá que valorar qué derecho es más fundamental que el otro. Es obvio que no podemos conceder el mismo valor al derecho a la vida que al derecho a la libertad de expresión.

Pero las palabras u otras formas de expresarse, normalmente, no tienen la facultad de matar a otra persona, por lo que resulta difícil encontrar ejemplos de colusión entre derecho a la vida y derecho a la libertad de expresión. Sin embargo, sí que es muy común que el honor o la intimidad de una persona pueda verse dañado al hacer uso, otra persona, de su derecho a la libertad de expresión y es aquí donde entra en juego el límite del artículo 20.4, es decir, cuando en el ejercicio de la libertad de expresión se vaya a lesionar la intimidad o el honor de otra persona, el derecho de libertad de expresión deja de existir y ya no encuentra sustento jurídico, puesto que se le atribuye mayor valor al honor y a la intimidad personal que a la libertad de expresión.

De aquí nacen los delitos de injurias y calumnias. Y también los delitos de descubrimiento y revelación de secretos. Los primeros dañan, principalmente, el honor de una persona, mientras que los segundos dañan a su intimidad, pudiendo también dañar su honor.

Injurias y calumnias son las atribuciones de hechos, delictuales o no delictuales, que dañan el honor de una persona y que se realizan con conocimiento de su falsedad o con total desconocimiento de si esos hechos son ciertos o no.

Descubrimiento y revelación de secretos son los actos tendentes a conocer una información confidencial que va dirigida a terceras personas y la actividad de su difusión o comunicación a otros para que tengan conocimiento de esa información confidencial. Por ejemplo, abrir la carta del vecino, fotocopiar su contenido y difundirlo, o simplemente abrirla para cotillearle el contenido.

Estos son claros límites a la libertad de expresión, uno no debe comunicar al mundo una información falsa que dañe el honor de otra persona o una información confidencial o secreta. Aunque también puede existir una sanción, en vez de penal (posibilidad de cárcel), civil que consistirá en una indemnización a la persona perjudicada, por difundir una información veraz que daña el honor o la intimidad de una persona pero que se hace sin cumplir con lo que el Código Penal considera delito.

También dice el artículo 20.4 que son las leyes las que desarrollarán estos límites, y así son varias, que no voy a enumerar, las leyes que limitan la libertad de expresión. El Código Penal, siendo la norma con sanciones más duras, es una de las más importantes normas que limitan la posibilidad de expresarnos libremente.

Sería extremadamente largo y complicado analizar a fondo los límites a la libertad de expresión, incluso creo que podría dar para más de una tesis doctoral, por lo que no voy a profundizar, apenas, en el asunto. Pero básicamente, a modo de pequeño resumen, nos encontramos delitos que son una vulneración directa de derechos como el honor o la intimidad y que requieren de la actividad de comunicación o expresión, pero no son los únicos, también nos podemos encontrar multitud de delitos relacionados con incitar o felicitar la comisión de determinados delitos, como el enaltecimiento del terrorismo, por ejemplo.

He de hablar de varias figuras del Código Penal que podrían encuadrarse en formas de expresarse que se consideran delito por tender a convencer a terceras personas a cometer un delito:

Proposición: quien va a cometer un delito invita a otro para que se una a él.

Conspiración: cuando varias personas se reúnen para planear la comisión de un delito y deciden llevarlo a cabo.

– Provocación: cuando a través de medios de comunicación (imprenta, radio, televisión, internet…) se intente convencer a los receptores de la información de la comisión de un delito.

– Inducción: cuando se convence a un tercero a que él sólo o junto a terceras personas cometa un delito.

Exceptuando la inducción que se castigará siempre (que sea demostrada su existencia en juicio), las otras tres formas tan sólo serán castigadas para los delitos que el Código Penal expresamente lo diga. Por ejemplo: el artículo 141 del Código Penal prevé que la conspiración, proposición y provocación de comisión del delito de homicidio o asesinato será castigado. Obviamente, sólo se castigará si no llega a cometerse el delito, puesto que si se comete, la condena será por su comisión, no por conspiración, etc.

Mientras que la inducción se castiga siempre con la misma pena que al autor del delito, es decir, si el autor lo es en grado de tentativa, el inductor será condenado por una tentativa con menor pena que si se hubiera consumado el delito en su resultado, mientras que si en un principio convence a la persona para cometer el delito pero ésta se arrepiente con tiempo suficiente, el inductor no tendrá pena, al igual que tampoco la tendrá el no-autor. Básicamente con la inducción se castiga al inductor con la misma pena que al autor, porque el inductor lo único que pretende es utilizar a otra persona para intentar librarse de ser condenado como autor, y para evitar que esto ocurra, el Código Penal prevé que se le condene igual que a un autor.

Digo todo esto a raíz de los múltiples comentarios que han surgido en las redes sociales e internet tras el asesinato de Isabel Carrasco, la que fuera presidenta del Partido Popular en León (España). Donde se han podido leer comentarios del tipo “me da tanta pena su muerte como a ella le daban pena las muertes de personas por recortes en sanidad o suicidios por la crisis económica” (comentario que no es delito, en absoluto, pero que sí que considero poco ético o poco afortunado de hacer de forma pública), aunque sí que ha habido otros que podrían rozar o incluso ser otro tipo de delitos, comentarios en los que se desea o se amenaza de forma en la que se puede llegar a dudar sobre su seriedad a personajes como Mariano Rajoy, Cospedal y otros relacionados con la política. Hay que tener cuidado con este tipo de comentarios, porque si se investigan y se consideran suficientemente graves pueden llevar aparejados una condena de multa, de importante cuantía, o hasta de prisión.

Existe una expresión latina que dice así: “cogitationis poenam nemo patitur”, que más o menos significa que una persona no puede delinquir con el pensamiento, es decir, que lo que uno piensa no puede acarrear una pena, sin embargo, si se exterioriza ese pensamiento, en función de cuál sea, podría llegar a ser delito el solo hecho de decirlo.

Los comentarios que han salido al paso de la noticia de la detención, solo detención, no condena de un chaval por supuestamente apoyar a quien asesinó a Isabel Carrasco y a desear la muerte de varios políticos como Rajoy o Cospedal, incluso diciendo que si se los encontrara les fusilaría; llegan a ser algo demagogos. En primer lugar, hay un único detenido por este motivo, entre los muchos que han hecho comentarios muy ofensivos, incluso de apoyo o en tono de grave amenaza frente a políticos, se dice que España es un país policial, un país dictatorial en el que no hay libertad de expresión. Señores, que están hablando de acabar con la vida de personas que, por muy mal que lo hayan hecho, o por muy corruptas que sean, no se puede decir que merezcan morir. No gastamos la pena de muerte para cosas mucho más graves y pretendemos gastarla con los políticos sólo porque nos caen mal y nos sentimos robados por ellos. No mientan, no retuerzan el asunto de tal forma que quieran darle el cariz que a ustedes les apetece.

Cierto es que muchos políticos no son perseguidos por la Justicia cuando deberían serlo, cierto es que muchos de los políticos o amiguetes condenados por un Juzgado luego han sido indultados por el Gobierno, pero eso sigue sin justificar la muerte de una persona.

Desear la muerte de una persona no es delito, ni siquiera si se dice bien alto. Pero cuando ese deseo se expresa en un tono más amenazante, en un tono en el que parece que vas a ser tú mismo el que ponga medios para matar o dañar a una persona, podríamos vernos ante un delito de amenazas, igual que si cualquiera se nos acerca por la calle con un palo de hierro y nos dice que nos va a matar.

Tampoco me vale que se diga “es que conozco casos de amenazas que han sido denunciadas a la policía y no se ha hecho nada; y sin embargo, si la víctima es un político enseguida actúan para protegerle”. No mientan, o por lo menos cállense ante una clara ignorancia. Todos conocemos la expresión que dice “las palabras se las lleva el viento”, que quiere decir que lo que decimos por la boca dura el tiempo que tardamos en decirlo, después de eso, la prueba de ello desaparece por completo, mientras que lo que se escribe, dura todo el tiempo que dure el soporte en que está escrito sin que nadie lo modifique. Si el soporte es papel, mientras el papel esté en buen estado y nadie borre o tache su contenido, éste se verá. Y si el soporte es twitter, internet, mientras el autor no lo elimine o cualquier otra persona (policía o la empresa de twitter) lo haga de parte del autor, ahí está, y cualquiera puede verlo, lo que constituye prueba.

Mientras que si alguien te amenaza de forma verbal, a no ser que tengas testigos o lo grabases por casualidad, es tu palabra contra la suya, y por el principio de presunción de inocencia, a no ser que el que te amenazó no sepa mentir, seguramente salga libre. Por eso pueden darse estos casos, mientras que si la amenaza es a través de una red social o un papel, la prueba está ahí, y entonces sí que deberían hacerte mayor caso porque puedes demostrar el delito.

Para acabar quiero pedir disculpas por la extensión de esta entrada, muy larga, aunque a su vez bastante completa con lo principal, el derecho de libertad de expresión y sus límites a grandes rasgos.

Un saludo a todos, tengan cuidado con cómo se expresan, y suerte.

El PP tiene miedo de UPyD

Muchos lo negarán, pero los ataques gratuitos que están dedicando a UPyD desde el Partido Popular son un claro indicio del miedo que tienen. Además, los muy estúpidos le hacen publicidad al partido a cambio de nada. ¿Tampoco se les ha ocurrido que más de uno puede pensar que si el PP ataca a otro partido es porque algo tendrá que el PP no tiene y que les molesta?

Podemos ver ejemplos como el siguiente:

 Insultan, dicen que UPyD es la nada ¿tanto les preocupa “la nada”? Si de verdad pensaran eso no se dedicarían a darle publicidad gratuita y a difamar de esa forma, harían lo más sensato, ni mencionar a UPyD, para evitarse publicidad gratuita. Algunos son demasiado estúpidos como para comprender que la mejor publicidad que le puedes hacer a un rival es hablar de él.

A tal punto llega la estupidez que en un ejercicio de arrogancia incluso llegan a decir que los socialistas (PSOE) presentan un candidato a presidir la Comisión Europea. Hasta tal punto llega la arrogancia que dan por hecho que el Consejo de la Unión Europea propondrá como candidato a la presidencia de la Comisión Europea a un español.

No son los únicos que han dedicado su tiempo a hablar mal de UPyD, desde los sectores más de izquierda, en los que se incluyen muchos votantes de Izquierda Unida, entre otros, es continua la mención a UPyD, el control diario y minucioso de todo lo que ocurre en el partido magenta para, a la mínima, saltar con la noticia de cualquier actuación de UPyD o de un miembro de UPyD, incluso de palabras de terceros sobre UPyD como en el caso de Ynestrillas. Muchas de las veces, por no decir casi siempre, resulta ser una noticia manipulada o una verdad a medias en la que se dice lo que se quiere decir, tergiversando la verdad (completa).

Existe una obsesión desde la izquierda por hacer ver a la gente que UPyD es un partido político igual o peor que Falange Española o España 2000. Me imagino que ese valioso tiempo que pierden en atacar a UPyD es porque no lo ven como rival político, no existe peligro de que les robe votantes o de que obtenga una “cuota de poder” suficiente para que sus propuestas en los Parlamentos y Ayuntamientos sean tomadas en cuenta. Creo que resulta evidente que estaba siendo sarcástico. Además, no solo podemos aplicar lo anteriormente dicho a personas de izquierdas, sino que, como vemos, también desde el PP sienten el miedo. No quieren perder más poder del que prevén que van a perder e intentan dar pataletas a ver si así se salen con la suya.

Por el bien de este país, espero que la gente empiece a entrar en razón, que ya va siendo hora, jo***. Y con esto no es que esté pidiendo el voto precisamente para UPyD, aunque lo recomiendo, sino que estoy pidiendo el voto a cualquier partido excepto PP y PSOE. Y recuerden, el voto en blanco es casi como votar a PP y PSOE al mismo tiempo, y si me apuran, a CiU y PNV.

Nos mangonean porque nos dejamos

marioneta--253x190Con este humilde artículo no pienso soltar el típico discurso demagogo de “el capital es el mal de la sociedad” y bla, bla, bla. Lo que verdaderamente pretendo es crear algo de conciencia política en aquellas personas que lleguen hasta este pequeño artículo de blog, uno entre tantos.

Aunque en el fondo lo que voy a desarrollar se podría resumir con no mucho desacierto en la famosa frase “tenemos lo que nos merecemos”, quisiera llegar a conocer un poco el por qué y qué podríamos hacer para cambiar esta situación.

No cabe duda que la mejor manera de que otra persona no te engañe es que uno mismo se informe sobre aquello que vamos a adquirir o sobre lo que vamos a interactuar. Porque la ignorancia es el punto de entrada de estafadores y de gente con malas intenciones o con la única intención de aprovecharse en perjuicio de un tercero.

Porque por poner un ejemplo, si yo acudiera a una tienda de ropa para comprar un vestido para mi novia y el/la dependiente/a me dijera que tal vestido es de un famoso diseñador de Milán, que por eso es tan caro y que con ese vestido todo el mundo miraría a mi novia y pensaría que mi novia lleva vestidos de las mejores firmas, perfectamente me podrían estar engañando y yo no saberlo, porque para ello tendría que consultar con alguien con más conocimientos sobre moda que yo o buscar información sobre el diseñador y si ese vestido es o puede ser de una de sus colecciones.

Es tan solo un ejemplo entre los millones que podríamos decir, pero es un ejemplo que clarifica la vulnerabilidad que existe por el ignorante a ser engañado por terceras personas con intenciones no buenas para con nosotros. Obviamente nadie puede alcanzar la omnisciencia (conocimiento absoluto), pero si tenemos predisposición a enfrentarnos a algo que desconocemos y por lo que somos vulnerables, siempre es una actitud positiva el hecho de informarse mínimamente sobre la materia, y digo mínimamente porque tampoco hace falta doctorarse en ello, hay que informarse lo justo para que no nos tomen el pelo.

En materia política somos todos carne de cañón de la propaganda política que siempre nos intenta convencer de que su partido es el mejor y que los partidos políticos rivales tan solo supondrán la decadencia del municipio/comunidad autónoma/país. Para evitar que nos engañen, como ocurre una y otra vez, lo conveniente es informarse de cómo funciona la política, y la economía, principalmente, crear una ideología política propia, personal, y no adquirida por copia o influencia de terceros.

Una vez se tiene una ideología política lo que hay que hacer es crearse una escala de prioridades, preferencias, valorando qué es lo fundamental en un político o un partido político para que le votes. Por ejemplo: lo 1º es que no sea corrupto, 2º que defienda la sanidad pública, 3º que defienda el medioambiente, etc.

Esta escala es para poder elegir qué partido político se acerca más a nuestra ideología, puesto que la única manera de que una persona coincida al 100% con el programa político de un partido es que sea esa persona la que ha redactado todo el programa, sin dar opción a otras personas de modificarlo. Y ello porque todos tenemos opiniones diferentes, aunque sea en materias secundarias, por lo tanto, encontrar dos personas con una ideología 100% idéntica es realmente difícil, por no decir casi imposible.

De esta manera estaremos facultados para descartar los partidos políticos que no nos gustan o que aunque nos gusta gran parte de su programa político, tiene algo que nos produce rechazo hacia el mismo, por ejemplo: corrupción. Si a pesar de todo seguimos permitiendo que nos engañen es porque queremos, impidiendo así el cambio y que se solucione el problema.

Otro ejemplo es uno muy concreto que voy a exponer es el que encontramos en el siguiente enlace, http://es.gizmodo.com/por-que-google-ha-mal-vendido-motorola-a-lenovo-1512236587 Voy a ir directamente a lo que me interesa expresar y lo puedo resumir, para quien no haya accedido al enlace, en que Samsung, la gran multinacional de productos electrónicos, tiene tanto poder económico que se traduce en poder casi político al condicionar que otras empresas, también gigantes, como Google, que aparentemente no tendría por qué verse presionada por una fabricante de teléfonos, se vean presionadas y desistan en competir directamente con Samsung en la venta de teléfonos móviles. Y el poder tiene su origen en los ciudadanos, sí, aunque parezca difícil de creer. Si la gente compra productos marca Samsung y Samsung destaca en el sector siendo líder, puede condicionar a empresas tan grandes como Google para impedir que compitan con ella.

Para entender por qué Google se ha visto presionada por Samsung hay que ir a la raiz de la conexión. Samsung es la empresa líder en venta de teléfonos con sistema operativo android, que pertenece a Google. Lo que significa que si Samsung se cabrea con Google por perjudicarle vendiendo teléfonos más baratos y de la misma calidad que los de Samsung, eso le reduce las ventas y la ganancia económica a Samsung, pero como sigue siendo líder en el sector, Samsung puede optar por dejar de fabricar teléfonos que lleven el sistema operativo android, y eso podría perjudicar seriamente a Google.

Este poder deriva del hecho de que los usuarios le dan un poder similar al que un político obtiene de los votantes, y si no miremos al sr. Rajoy Brey. Por lo tanto, los usuarios tenemos la facultad de hundir a Samsung con el simple gesto de no comprar productos de esa marca. Pero para ello tenemos que conocer la situación, y esta información no suele aparecer en los grandes medios de comunicación, o si aparece es muy de pasada y apenas nadie se percata de la gravedad del asunto.

Por lo tanto no podemos limitarnos a percibir pasivamente la información que nos ofrecen, porque es obvio que tanto los políticos en sus videos y panfletos, como las grandes empresas con sus anuncios publicitarios lo que buscan es dar la mejor imagen de lo que quieren “vender”. Pero también debemos encontrar lo malo de todo esto, y el lado malo de todo debemos hallarlo por nuestra propia actividad para buscar información sobre el tema, ningún vendedor te va a decir que el producto que vende es malo, y esto lo saben perfectamente los comerciales y los que trabajan de dependientes en establecimientos abiertos al público. ¿Os imagináis que vais al restaurante a comer y el camarero os dice que el atún que os van a servir lleva dos años en el congelador o que la lechuga de vuestra ensalada se les ha caido al suelo antes de servirosla? Es un ejemplo muy extremista, pero es que en el caso de que eso fuese cierto, jamás os lo dirían, por eso tenemos que tomar las riendas e informarnos por nuestra cuenta.

No nos dejemos engañar por la imagen externa que las propias empresas y los propios políticos crean ellos mismos de sí, busquemos más información de ellos para ver si son tan perfectos como dicen ser o simplemente nos quieren cambiar gato por liebre basándose principalmente en un lavado de cerebro elaborado mediante propaganda y publicidad.

Que un producto lleve el logotipo de Apple o de Samsung no lo convierte en bueno solo por ello, tendrá unas características que le otorgarán una mayor o una menor calidad. Todo el mundo sabe que no es lo mismo el móvil que Samsung te vende a 100€ que el que te vende a 600€, eso es porque tienen características muy distintas, y si no las conocemos, nos pueden engañar.

Para acabar, debo decir que tampoco debemos dejarnos llevar por discursos extremistas que sean totalmente opuestos, porque su base suele estar en culpar exclusivamente al que tiene malas intenciones, que su gran culpa tiene, pero también la tiene el que se deja engañar. Un ejemplo muy claro y actual en España es el de las preferentes. Ahora que se sabe que eran un producto de mucho riesgo y que ha causado muchas pérdidas a muchos ciudadanos nos encontramos con gente que quiere culpar única y exclusivamente a los bancos de ello. Oigan ustedes, los bancos tienen su gran parte de culpa por lo que hicieron, pero el que compró semejante producto basura sin saber lo que estaba comprando también tiene su parte de culpa. Que siempre aparecerá el que diga “es que me fiaba del director del banco cuando me decía que no era arriesgado”, pues muy bien, seguid con ese sistema de fiaros de los demás, especialmente de los bancos y las grandes empresas, y luego echadle la culpa al otro. Señores, que la culpa de su ignorancia no es del tercero, es suya propia.

Adolfo Suárez D.E.P.

El pasado 23 de marzo de 2014 falleció el que la mayoría de los españoles consideramos como pieza fundamental de la transición de la dictadura franquista a la democracia actual, Adolfo Suárez. Democracia a la que podríamos sacarle muchos defectos, pero incomparable con el régimen anterior.

adolfosuarez

El ex presidente hizo cuanto estuvo en su mano para lograr que pudiera existir un sistema democrático que perdurase en el tiempo. Creo que no podemos quejarnos de su duración, 35 años ya. Por mucho que haya cosas que puedan mejorar. Pero debemos tener en cuenta una cosa, el ambiente social de 1978 no es el ambiente social de 2014. La sociedad ha evolucionado mucho, aunque todavía queden restos en la memoria de algunos de aquello que ocurrió antes de 1978.

Lamentablemente, parece ser que los extremismos nunca mueren, y la situación económica actual es un caldo de cultivo para ellos.

Por eso podemos encontrarnos a gente que dice ser de izquierda y el primer pensamiento que le vino a la cabeza al recibir la noticia del fallecimiento de A. Súarez fue el de: “un fascista menos”, algunos, incluso, añadieron “lo único que lamento es que haya muerto en su cama”.

Pensamiento que no puede caber más que en la mente de una persona extremista, porque ninguna persona moderada en su pensamiento podría pensar de esa manera.

Del otro lado de la moneda también nos podemos encontrar a gente que lo que pensó fue: “un traidor menos”. ¿Un traidor de qué? Un traidor del régimen franquista, un traidor a la patria española. ¿Por qué? En primer lugar porque abrió las puertas a “los rojos” para que entrasen en política. Y, en segundo lugar, amnistió a algunos delincuentes y terroristas con la conocida “Ley de Amnistía” que se promulgó durante la transición para que los criminales que actuaron por motivos políticos, principalmente, no fueran a parar a la cárcel. Así, muchos franquistas podían sentirse más seguros y menos reacios al cambio de régimen.

Pese a que dicha ley favoreció, sobre todo, a muchos franquistas, no fueron los únicos beneficiados, puesto que algunos opositores al régimen también vieron indultados sus crímenes gracias a esta ley. Por eso algunos consideran traidor a Suárez, porque él estuvo dentro del régimen franquista e hizo cosas como esa.

Y es una lástima que haya gente así, puesto que todas estas personas son antidemocráticas. Van en contra de toda libertad: de ideología, de pensamiento, de expresión, etc.

Es curioso que haya franquistas que se quejen de que ciertos criminales se beneficiaran de la “Ley de Amnistía” cuando esa ley favoreció, sobre todo, a criminales que actuaron por una ideología similar a la suya. Esta gente pasa por inadvertido esto e, incluso, es posible que considere justificados crímenes realizados por persecución política a la oposición al régimen franquista, lo que mata cualquier atisbo de razón que pudieran tener en cuanto a lo criticable de la “Ley de Amnistía”, puesto que los franquistas estuvieron entre los más beneficiados por esta ley.

Puede sonar a un “y tú más”, pero es que resulta del todo hipócrita criticar el indulto de determinados delincuentes, cuando son más, cualitativa y cuantitativamente, los beneficiados por ese indulto que a ojos suyos no deberían pasar por prisión. Gente que torturó, secuestró o asesinó a personas únicamente por ir en contra del régimen. Así que no se trata de minucias, sino de auténticos crímenes muy graves.

Es decir, existen más motivos para que esa ley sea criticada por los opositores al franquismo que por los mismos franquistas.

Yo creo que don Adolfo Suárez estaba impregnado de unos valores que deben superar a cualquier ideología. Podría ser más conservador o más progresista, más liberal o más socialista, pero siempre defendió la política buscando el consenso, buscando la democracia, aquí debemos contar todos y todos debemos aprender a ser transigentes cuando toque serlo, eso es lo bonito de la política.

Sin embargo, esos valores no abundan en los políticos, tampoco en los votantes, y siempre nos vemos expuestos a la imposición de algunos en detrimento de otros muchos sin tan siquiera haber dado opción al diálogo, al consenso. Actualmente, el PP, a nivel nacional, es una clara muestra de ello, habiendo tomado determinadas decisiones abusando de su mayoría absoluta en las Cortes para ignorar lo que los demás grupos le decían.

Esperemos que Adolfo Suárez no se haya llevado consigo a la tumba esos valores y quede algún atisbo de esperanza de que podemos tener políticos que sepan estar a la altura de su cargo. Políticos de mente abierta y que trabajen por y para el Pueblo, y no para los intereses de unos pocos, como parece ser que hacen la mayoría de nuestros políticos actuales.