Oriol Junqueras y “su” huelga por la Independencia

Todos ustedes sabrán ya que Oriol Junqueras, líder del partido separatista catalán ERC, ha amenazado con convocar una huelga general de  dos semanas en Cataluña  con la reinvicación de que se realice una consulta sobre la independencia de Cataluña.

El político no ha dudado en expresar su desprecio a los ciudadanos catalanes poniendo por delante de todo su idea de que Cataluña debe ser una nación independiente de España, incluso por delante de la economía de su supuesta “nación”.

De esa manera pretende causar un daño a España, pero no es consciente que hace mucho más daño a Cataluña que a España, o es consciente y le da igual, lo que agrava el problema.

Lo peor de todo es que este señor recibe el apoyo de unos locos. ¿En qué cabeza cabe hacer política perjudicando gravemente a la economía de su nación? En una cabeza insana, eso desde luego

Además, estoy convencido de que su amenaza no tendría apenas efecto, porque, en primer lugar, un mínimo de la mitad no apoyaría el fondo de la reivindicación, y en segundo lugar, de los que sí, un porcentaje muy alto no apoyaría las formas porque los primeros perjudicados serían ellos mismos, tanto a nivel personal como a nivel de “nación”.

Pero el asunto no queda ahí, en caso de convocar semejante huelga, sería una huelga inconstitucional. ¿Por qué? Pues muy sencillo, la huelga es un instrumento laboral, su función es proteger los intereses de los trabajadores o, a lo sumo, de los dependientes de estos (alumnos o pacientes). La huelga no es un instrumento para manifestarse por cualquier motivo político. Y hago bien en traer a colación la palabra manifestarse ya que no es lo mismo una manifestación que una huelga. La huelga supone la interrupción anormal de la actividad laboral (o académica) mientras que la manifestación no tiene por qué.

Los independentistas tienen derecho a manifestarse, pero no tienen derecho a dañar la economía de esa manera por unas consignas identitarias. Siendo, incluso, absurdo por los motivos explicados.

Esta última locura sólo demuestra que se les está yendo de las manos el asunto y que el pueblo catalán les importa poco o nada.

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Maltrato al castellano en Cataluña

Leo noticias sobre cómo se trata a una Lengua, la española, en una región, Cataluña, y se me ponen los pelos de punta. Existe un odio especial en Cataluña, aunque claramente no por todos sus habitantes, hacia España. Ese odio que ha llegado a las instituciones democráticas a través de partidos como CiU y, especialmente, ERC ya causa hasta miedo de usar la lengua española en Cataluña.
Es un odio que se transmite también a los hijos, ¿esa educación les dan? ¿les parece bien educar a sus hijos en el odio? A mí me parece lamentable educar a un niño para que odie algo sin motivo alguno, así están saliendo algunas generaciones ahora, odian porque les han enseñado a eso, a odiar. Está claro que el independentismo en Cataluña necesita del odio hacia España, se hundiría sin España. Si eso que tanto odian desapareciese o se desvinculase de ellos por completo perderían el rumbo. La única meta para mucha gente es deshacerse del castellano y de los “castellanos” o, mejor dicho, españoles.
Ponen una pegatina roja en el expediente de un niño de cinco años por hablar en castellano en vez de en catalán en un Colegio Público de Sitges.
Cierran un taller de teatro en Mollet por ser, predominantemente, de habla castellana:
En TV3 (la televisión autonómica de Cataluña) cortan las ruedas de prensa en las que el político habla en castellano.
Y hasta el ayuntamiento de Barcelona prefiere anular multas de tráfico antes que modificar las señales para que estén tanto en catalán como en castellano (solo están en catalán), incumpliendo así una normativa de ámbito estatal que obliga a señalizar, al menos, en castellano.
Y todo esto procederá de personas que defenderán la democracia, libertad y los derechos de los ciudadanos, tomando medidas casi tan antidemocráticas como algunas de Adolf Hitler, vamos, que solo les falta empezar a obligar a los castellanoparlantes y españoles a portar un brazalete identificativo como que no hablan catalán o como que se sienten españoles, para luego crear guetos de “españoles” y empezar a exterminar. Digo estas últimas palabras como una exageración inimaginable de que pueda ocurrir, aunque quizás lo de la identificación como “español” puede que algún día ocurra.
Es por eso que el nacionalismo en Cataluña se sostiene gracias al odio hacia España. A mí me parece correcto que quieran ser independientes, que prefieran hablar el catalán antes que el castellano, de hecho, a mí me gusta el catalán y el valenciano, esta última lengua que aprendí y que no rechazo a pesar de que la use en contadas ocasiones. Pero me parece que lo que se está haciendo con el castellano en Cataluña es propio de Franco o de Hitler, se colocan a la misma altura, si me dicen que se consideran demócratas y liberales (no en el aspécto económico, sino en el personal) me sale una carcajada desde lo más hondo de mi ser.