El fantasma de Mou

Casillas vs MouLa imagen superior muestra cómo se encuentra el madridismo actualmente. Algunos fuimos ilusos de pensar que Mou ya se había marchado del Real Madrid y formaba parte del pasado. Pero nos equivocamos, Mou todavía está presente entre nuestra afición, su fantasma todavía pervive en el sector más ultra del Madrid, los que se autodenominan “auténticos madridistas”.

Prueba de ello es el culebrón “Casillas”, portero que posee en su palmarés: 2 Champions League, 1 Supercopa de Europa, 2 Eurocopas, 1 Mundial de selecciones, 1 copa intercontinental de clubes, 5 Ligas, 1 Copa del Rey y 4 Supercopas de España, todo ello jugando en el Real Madrid; además de un largo historial de paradas “milagrosas”, lo que le valió el sobrenombre de “El Santo”.

Pero ya no es “el Santo” para el sector madridista que no quiere olvidar a Mou, sino, más bien, es el diablo.

El nuevo sobrenombre dado a Íker Casillas, desde el sector mouriñista, es el de “Topo” o “Topor”, debido a que se le acusa de filtrar información de lo que sucedía en el vestuario madridista a la prensa con la finalidad de hacer daño a Mourinho; cosa que no está completamente demostrada pero de la que existen algunos indicios.

La parte más dura del conflicto viene desde finales de 2012 y enero de 2013, momento en el que Mou comenzó a sentar a Íker en el banquillo en favor de Adán, exceptuando un Valencia – Real Madrid en el que Adán no pudo jugar y tuvo que jugar Íker, partido en el que, desafortunadamente, Arbeloa chocó con su compañero y le causó una lesión en un dedo de la mano, parte del cuerpo fundamental para todo guardamenta. Casualmente, Arbeloa es seguramente el que mejor ha hablado de Mourinho tras el anuncio de su marcha del Real Madrid, no creo que fuese intencionado, pero sí que es un tanto casual.

Debido a aquella lesión, el Real Madrid decidió fichar a un portero, y optaron por el ex madridista que en enero militaba en las filas del Sevilla, Diego López, que, desde entonces, ha sido el titular en el equipo de la capital.

No tengo nada en contra de Diego López, es más, admiro la capacidad que ha tenido para estar a la altura del reto que supone defender la portería blanca, más, si cabe, sabiendo que en Sevilla no era titular. ¿Quién no envidiaría la situación del Madrid en cuanto a su portería? Por Barcelona tuvieron que suplicarle a Víctor Valdés para que no se marchara, ya que había anunciado en enero su marcha a final de temporada, porque no tenían un portero que le sustituyera y ofreciera unas garantías parecidas a las que él ofrece a la portería culé.

Pero la afición madridista ha hecho caso al conflicto de Íker Casillas que no es con Diego López, nunca lo fue con él, sino que fue con Mou y ahora es con sus descendientes de la grada. Conflicto al que la prensa no hace más que echar leña al fuego, así es como se gana dinero en la labor periodística.

Ahora ha llegado a ser TT #1 en España el hashtag “#CasillasVeteYa”, aunque cierto es que los defensores de Íker también lo han usado para criticar a los que defienden ese hashtag, consiguiendo que el hashtag tenga más “popularidad”.

Yo no es que defienda a Íker de forma totalmente ciega, soy madridista y no puedo olvidar lo que Íker ha significado para nuestro club, largarlo por la puerta de atrás, como algunos pretenden, es un insulto al propio madridismo. Si Casillas tiene que ser suplente porque Diego López, u otro, defiende la portería muy bien y le hace la competencia, estupendo, que sea suplente. Aunque cierto es que ha tenido una actitud poco madura de no aceptar su suplencia, normal, no es fácil aceptar la suplencia, especialmente cuando eres el capitán y llevas 4 o 5 años más en el club que el segundo capitán.

Pero esa actitud no creo que sea para desear que se vaya cuanto antes.

Es más, ¿acaso deseaban que Mou se fuese cuando la liaba parda? No, Mou ha dañado mucho la imagen del Real Madrid, muchísimo. Sin embargo, ese sector no se da cuenta de ello. No quieren largar a Íker por las 2 tonterías que haya podido hacer, lo quieren largar porque se puso en contra de su ídolo, y actúan como talibanes, al igual que aquella persona que quiera que Íker sea titular aunque le amputen los 2 brazos.

Está claro que el sector mouriñista no usa el mismo rasero con su ídolo que con su “antagonista”. ¿Y cuáles son los logros que ha dejado Mou en el Madrid? 1 Liga 1 Copa y 1 Supercopa de España. Nada más. Cuando de él se esperaba que el Madrid lograra la 10a, y en tres años no ha sido capaz de jugar ni una final, a pesar de tener a Cristiano Ronaldo en la plantilla, jugador que, siendo su compatriota, ha acabado peleado con Mou.

En fin, estoy ya cansadito de este asunto al que la prensa le da tanta bola, para conseguir dinero, y la afición lo magnifica, haciendo caso a la prensa basura y faltando a la cordura de que Íker puede ser, perfectamente, el portero suplente, y si quiere volver a la titularidad, que se lo gane.

Pero hay un problema, los mouriñistas lo quieren largar porque, ahora, les cae mal, y los “casillistas” quieren que sea titular a toda costa. Los extremos son malos y la virtud está en el término medio, al menos eso dicen ¿no lo creen ustedes así?

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Adios, Mou, adios.

Adios, Mourinho, adios.

Se marcha el técnico portugués y he de confesar que no siento ninguna lástima, a pesar de ser madridista. O mejor dicho, debido a que soy madridista. No voy a negar los conocimientos de Mou sobre fútbol. Obviamente sabe manejar a un equipo. Pero tiene un defecto muy grande, su gran ego.

Como entrenador es bastante bueno, pero la caga al mezclar lo que es puramente fútbol con las rencillas personales con otras personas: jugadores, periodistas, miembros del club, etc. Está muy bien que haya veces que haya dicho lo que de verdad pensaba. No ha sido hipócrita, aunque a veces ha optado por juegos de palabras o ironías para expresarse, sin llegar a mentir pero no diciendo lo que de verdad piensa. También es cierto que a veces es mejor callar a decir la verdad o lo que uno piensa. Mejor cerrar la boca y no mentir, a abrirla para mentir y soltar una hipocresía.

Ha alcanzado un punto en que se ha puesto destructivo con todo lo que le rodeaba. Y ha conseguido ponerse a medio vestuario en su contra.

A Mou nunca le ha importado el Real Madrid, a él solo le importa Mourinho. Y en cuanto ha visto que no poseía la autoridad que él desea, ha hecho las maletas y se ha ido.

Es una lástima que un talento así se eche a perder por ser tan egoísta. Podría recordarnos a esos jugadores que por exceso de ego se echaron a perder por centrarse más en hacer lo que les daba la gana y presumir de su sueldo y fama que en lo que es jugar al fútbol. Cristiano aparenta ser así, pero está claro que si no fuese por él, el Madrid estaría mucho peor, eso demuestra que en realidad sí está centrado y sabe distinguir entre lo que hay dentro y lo que hay fuera del campo.

Quete vaya bonito, Mou.

Los clásicos ya son todo un circo

Los partidos entre Real Madrid y FC Barcelona se están convirtiendo en un escenario de circo o de espectáculos. Unos juegan muy duro y otros se dedican a la interpretación para engañar a los señores encargados de procurar que los partidos de futbol sean lo más limpios posible.

Real Madrid reacciona ante la velocidad del Barça con juego duro, a veces ese juego duro es limpio (sí, existe eso) y otras veces es innecesario o se convierte en una entrada muy agresiva porque el jugador del Barça llega a desviar el balón antes de que llegue el jugador del Madrid y, por lo tanto, el golpe, en vez de llevarselo el balón, se lo lleva el jugador, algo que no exime para nada al jugador de la responsabilidad por la entrada realizada.

Otras veces no hace falta que exista ningún tipo de juego duro, son los propios jugadores los que simulan haber recibido un golpe en la cara o en la espinilla llevándose las manos a la supuesta zona dolida y pudiendo comprobar en las repeticiones de la televisión que no existe contacto.

Para mí la mejor actuación de la historia es la de la ida de la semifinal de la Champions entre Madrid y Barça en la que Pepe fue expulsado por una entrada que engañó hasta a muchos de los aficionados merengues, yo mismo creí por un momento que existió contacto, pero lo más fuerte que recibió Dani Alves fue un golpe contra el balón que bloqueó Pepe y luego un leve roce en la espinilla que no tuvo más que exagerar Alves para salir en camilla y volver al campo con una sonrisa en apenas 1 minuto. Algunos creerán que Alves salió volando porque Pepe le golpeó cuando en realidad salió volando por el toque con el balón y sus pocas intenciones de aguantar el tipo, sino más bien de exagerar la entrada.

Aunque también sucede a la inversa tanto en cuanto a la dureza de las entradas como de fingir entradas inexistentes, la tónica más común ha sido la de que el Madrid juega duro y el Barça hace teatro.

Sin embargo los aficionados culés quieren presumir de equipo que “juega limpio” y que es “víctima” de la agresividad del Madrid cuando esos jugadores también juegan sucio, aunque no sea de la misma manera.

En fin, no sé cómo acabará esto, pero parece que a partir de ahora el contacto en el fútbol deba ser erradicado y lo que vaya a triunfar sea el teatro. Quien sabe jugar a fútbol en posiciones defensivas sabe que si no lleva decisión en sus luchas por el balón y si no es capaz de ser duro en determinadas ocasiones jamás será un gran defensor ya que jamás conseguirá cortar muchas jugadas de ataque del rival. Pero si ahora se pretende erradicar el contacto y, además, el arbitro no sabe diferenciar el teatro de un jugador del daño real los jugadores tendrán miedo a tocar al rival no vaya a ser que sean expulsados.

En fin, que los aficionados y los medios son muy parciales, todos, y saben apreciar el espíritu del fútbol, al menos un gran número de ellos.