Libertad de vestir de la mujer

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Hoy toca hablar de un tema que siempre lleva aparejada la polémica. La forma en que visten algunas chicas/mujeres cuando caminan por la calle. La imagen que he colocado más arriba no es más que un ejemplo de que parece ser que los pantalones cada vez llevan menos tela, y tanto es así que se muestra la mitad del trasero de las chicas que los usan.

Mucha gente piensa que esta forma de vestir es propia de una guarra o una buscona, y quizás tengan algo de razón, ya que hay que ser muy inocente o ignorante para no saber que los hombres somos débiles a la carne, esto no significa que los hombres por norma general seamos unos violadores, pero sí que tenemos facilidad para observar a una mujer cuando ésta está de buen ver y además enseña más “carne” de la que estamos acostumbrados a ver.

Sin embargo, estoy de acuerdo en que cada persona puede vestir como quiera, aunque ejemplos como el que muestro rayan la falta de recato. ¿Dónde debe estar el límite a la hora de vestir? Este tipo de preguntas siempre va a traer mucha polémica porque opiniones hay tantas como personas que se dignan a opinar. Pero, vamos a admitir que enseñar medio trasero al ir por la calle entra dentro de estos límites. ¿Enseñar “carne” es sinónimo de provocar? En principio, no lo es. Si algún hombre piensa que la mujer está provocando es porque no está del todo sano mentalmente y quizás tenga algún instinto, por pequeño que sea, de violador.

Ahora bien, como ya he dicho, hay que ser muy inocente o ignorante para no saber que el hombre, por naturaleza (seguramente por algún motivo muy relacionado con la testosterona), suele sentirse muy atraído por la mujer y que cuanta más carne enseñes como mujer, más vas a atraer sus miradas. Pero parece ser que algunas mujeres quieren culpabilizar al sexo masculino por ser como es, y mientras que la mujer debe ser libre de vestir como quiera el hombre no es libre de mirar lo que quiera, o a quien quiera, cuando camina por la calle.

¿Es mirarle los pechos o las nalgas a una mujer una forma de acoso? En mi opinión, no, una mirada no hace daño a nadie. Vale, ahora es cuando una mujer, o decenas de ellas, me dice que yo no soy mujer y a mi no se me quedan mirando decenas o cientos de hombres cuando voy caminando por la calle y, por lo tanto, no sé lo que es sentirse observado a toda hora. Es cierto, no sé lo que es sentirse observado por mucha gente a toda hora y que se giren continuamente a observar mi trasero. ¿Y qué? Sí que sé que soy hombre y que los hombres no nos giramos si lo que vamos a ver no nos va a gustar ¿desde cuando a una persona le sienta mal gustar a otra persona? De hecho no descarto que muchas mujeres vistan como visten precisamente con ese objetivo, lo cual no implica que todas se vistan para atraer miradas.

Yo siempre me pregunto ¿qué dirían las mujeres si ningún hombre les mirase de vez en cuando fijándose en sus atributos de mujer? Yo creo que una mujer que es consciente de que no atrae las miradas de nadie, no es necesario que sea hombre, también de mujeres, se siente mal consigo misma, se siente baja de autoestima. Es bien sabido que a la mayoría de las mujeres les gusta sentirse de algún modo guapas y no solo viéndose guapas a sí mismas, sino que otras personas le hagan sentir guapa, una forma de sentir eso es a través de las miradas de la gente, sobre todo de los hombres, si nadie se fija en ellas, pues normalmente piensan que es porque no le consideran guapa. No soy ningún experto en el tema, ni soy psicólogo, ni sociólogo, pero es mi punto de vista y libremente lo expreso.

Así que, chicas, vestid como queráis, no hagáis caso de la gente que se meta con vuestra forma de vestir, pero eso sí, no olvidéis que el hombre siente mucha atracción por naturaleza, sí, naturaleza, y que os miren es lo más normal del mundo y, de hecho, lo mejor que os podría pasar si os gusta que la gente os considere guapas. También recordad que, hasta hoy, ninguna chica ha perdido la virginidad porque un chico le mirase y por eso mismo no está considerado como delito ni, por lo tanto, como acoso sexual (no nos tomemos esto al pie de la letra porque sé distinguir perfectamente entre acoso, abuso y agresión sexual).

¿Por qué la mujer maltratada no denuncia?

En las últimas semanas se ha vuelto a poner muy en boga el asunto de la mujer maltratada, y no solo porque el día 8 de marzo sea el día de la Mujer, sino por el error que el diputado de UPyD, Toni Cantó, cometió al twittear varios datos sobre denuncias falsas de maltrato de género no contrastados, error por el que ya pidió perdón en varias ocasiones, primero en twitter, luego en el programa de Antena 3 “Espejo Público” y posteriormente en el mismo Congreso en la comisión de Igualdad, donde representa a su grupo parlamentario.

Quizás sus fuentes no eran muy fiables o ciertas, pero creo que muy poca gente es tan estúpida de creerse que realmente hubo solo un 0,01% de denuncias falsas entre las miles de denuncias que no condujeron a una condena. Cierto es que el maltrato doméstico es algo difícil de probar puesto que la propia palabra “doméstico” lo dice, se da en el hogar y, normalmente, no suele haber más testigos que la mujer y, si acaso, los hijos. Pero eso no significa que todas las denuncias que no llevan a una condena al hombre sea por este motivo, más de una sentencia acaba demostrándose que no hubo ninguna violencia y, sin embargo, no se actúa para condenar a la mujer por denunciar en base a unos hechos inexistentes. Y esto es algo que no hace más que ensuciar la imagen de algunas mujeres dañando a las que realmente sufren maltrato y que no denuncian, principalmente, por dos motivos: el primero por miedo a represalias de su pareja, y el segundo porque todavía aman a esa persona y se engañan a sí mismas creyendo que pueden cambiar al hombre, o que el hombre es sincero cuando, una vez ya se le ha pasado el enfado muestra signos de arrepentimiento, que quizás sean sinceros y el motivo de su violencia sea que no es capaz de controlar sus propios actos, pero en otros muchos casos son simples engaños a la mujer para que no les abandone.

Año tras año vemos como muere una media de unas 50-60 mujeres a manos de sus parejas o ex parejas masculinas. En realidad no es una cifra muy alta, ya en 2004 el diario El País publicó unos datos estadísticos que colocaban a España como uno de los países con tasa de mujeres muertas víctimas de la violencia doméstica más baja de Europa. Por lo que da la sensación de que se quiere erradicar por completo algo que es imposible de erradicar. Pretender tener una media de mujeres muertas al año por este motivo de 0 es como querer que el más pobre del mundo viva como puede vivir Bill Gates, Cristiano Ronaldo o Carlos Slim, vamos, una utopía.

Pues, bien, tomando los datos oficiales del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, de las 49 mujeres que fallecieron por esta causa en 2012, solo 9 habían denunciado anteriormente malos tratos, el 18,37% de las fallecidas. Y si comprobamos los datos de años anteriores no son mucho más esperanzadores, 2010 fue el año (entre los últimos) con mayor tasa de fallecidas que previamente denunciaron con un 30%. Y el 70% restante ¿por qué no denunció?

No será porque no se haya hecho campañas suficientes en televisión, marquesinas de autobuses, etc. suficientes para que sepan que existen medios para protegerlas. Creo que casi ninguna de las fallecidas desconociera que podía denunciar y que existen mecanismos legales para protegerlas.

Sin embargo, más de la mitad de las fallecidas no denuncian, y me imagino que de las que todavía siguen vivas y siguen sufriendo el maltrato del marido o del novio, o las amenazas de los ex, ni la mitad habrá denunciado.

De todas formas, si la tasa de mujeres fallecidas que previamente denunciaron fuese alta, sería para mirarse el asunto de la eficacia de las medidas de protección, porque si el año pasado murieron 9 mujeres que habían denunciado, algo sucede que no están suficientemente protegidas.

Como los datos no están del todo relacionados no podemos saber si los 9 hombres que les mataron, posteriormente se suicidaron o, al menos, lo intentaron. Ya que el que mata a la mujer y se suicida no teme a una Ley, va a morir, ¿qué miedo tienes de una Ley cuando sabes que vas a morir? También hay que tener en cuenta que, aproximadamente, el 40% de los hombres que matan a sus parejas o ex parejas intenta suicidarse posteriormente, y la mitad lo consiguen. Es muy dificil proteger a una mujer cuando el agresor no tiene miedo a nada ya que sabe que tras matar a la mujer, él morirá.

Pero, ¿por qué no denuncian? Las causas principales ya las he expuesto antes: unas por amor a la pareja y autoengaño creyendo las mentiras de los hombres que aseguran que no les volverán a hacer daño y otras por puro miedo al hombre, porque no confían lo suficiente en las instituciones que se encargan de protegerlas, piensan que no podrán evitar que el hombre pueda agredirles si de verdad quiere, además, presentar una denuncia, con toda seguridad, levantará la ira del hombre hacia ella. En ocasiones no denuncian porque se unen ambos motivos.

¿Tiene sentido, pues, intentar curar más que prevenir? Yo creo que no, además de que a las mujeres más retorcidas que no sienten empatía ni por su pareja ni por las verdaderas víctimas de la violencia doméstica se les está brindando una herramienta perfecta para conseguir más fácilmente beneficios en el divorcio o simplemente la oportunidad de hundir moral y socialmente al marido. Y creanme, igual que hay maridos maltratadores, hay mujeres maltratadoras, aunque sus armas sean distintas.

Conseguir hacer que todas estas mujeres que no denuncian den el paso es un objetivo muy complicado de lograr. Los motivos los he explicado ya. Lo que hay que hacer es erradicar el maltrato, dentro de lo posible, mediante la prevención que se puede lograr a través de una correcta educación de las personas, educación que comienza desde su juventud, desde su niñez.

Pero, lamentablemente, hay que ser conscientes de que reducir a 0 el número de casos de maltrato es tarea imposible. Y muy complicada, especialmente para sectores sociales de conflicto debido a la pobreza o su marginalidad. Sectores sociales que quizás se vean aumentados por las pésimas condiciones económicas que estamos viviendo actualmente, lo que complica todavía más el objetivo de acabar con la violencia doméstica.

No sé qué nos depara el futuro, pero me parece que lo veo muy negro, y no estoy hablando de asuntos económicos, sino de violencia de género y todas las consecuencias relacionadas con ella, también las derivadas de la tan discutida Ley Integral contra la Violencia de Género.

¿Puede un hombre soltero ser padre?

En esta época en la que está tan de moda el pedir la igualdad de derechos de la mujer, de hecho, Zapatero inventó el llamado “Ministerio de Igualdad”. ¿Alguien piensa en igualdad desde los dos lados del asunto? Porque es algo obvio, la igualdad es un concepto que requiere de comparación, para valorar si existe o no igualdad debemos realizar una comparación entre los derechos del hombre y los derechos de la mujer.

Sin embargo, cuando escuchamos “igualdad”, creo que la mayoría pensamos en la mujer con respecto al hombre. Rara vez escucho hablar sobre igualdad del hombre con respecto a la mujer.

Aprovechando también este día, 19 de marzo, día de San José, “padre” de Jesucristo, en el que se conmemora el día del padre voy a explicar mi punto de vista de una situación de desigualdad que se produce del hombre con respecto a la mujer.

Está claro que la mujer puede ser madre fácilmente y no precisa de tener pareja para tener descendencia, o incluso puede tener pareja también del sexo femenino y eso no es un inconveniente muy grande para ser madre. Me refiero a tener hijos biológicos, no adoptados. La mujer soltera, u homosexual, puede acudir a medios para quedarse embarazada tales como los “bancos de semen” o solicitar un favor a un conocido (este último suele ser más complicado a efectos legales). Incluso puede engañar a un hombre para que se convierta en padre de su hijo/a sin tan siquiera saberlo.
Un hombre no tiene esa posibilidad. Obviamente las razones biológicas no las voy a criticar, es algo natural y sería absurdo quejarse de eso. Pero ¿qué puede hacer un hombre soltero para ser padre biológico de un niño sin necesitar tener pareja? 
Lo primero que se me viene a la cabeza es utilizar un vientre de alquiler, es decir, pagar a una mujer para que preste su útero para engendrar al bebé. Sí, técnicamente es posible hacer eso en la clandestinidad sin que sea delito, ya que siempre que sea considerada como la madre biológica no existiría delito. Pero, ¿y si el padre no quiere que la madre le reclame el hijo en un futuro? Es imposible, esa famosa cláusula que se firma en los “bancos de semen” no sería válida si se pretende hacer precisamente esto. Desconozco si existe la donación de óvulos para las parejas en las que la mujer tiene unos óvulos de mala calidad, pero eso no sería delito.
¿Por qué? Porque el Código Penal español establece como delito el uso de un “útero de alquiler”, pero no el implantar un cigoto de óvulo en el útero de forma “gratuita”. Como es lógico, una madre de alquiler no es gratuita, y una madre que necesita de un óvulo de otra mujer para tener un hijo tampoco está recibiendo dinero por engendrar al bebé. Pero, aunque el hombre encontrase a una mujer que quisiera prestarle su útero de forma gratuita, se encontraría con un problema legal. Esa mujer sería la madre del bebé y, por lo tanto, tendría el derecho a reclamar sus derechos como madre, aunque también es cierto que debería cumplir con sus obligaciones como tal. 
Así que el hombre no tiene derecho a ser padre en solitario, sin embargo, la mujer sí. Porque aunque tenga un hijo sin la protección legal de la renuncia del padre a todos sus derechos como padre si se utiliza el método del “banco de semen”. Como dicen, la madre siempre se sabe quien es, pero el padre… puede ser cualquiera.
¿Ha salido alguien a la defensa de este derecho en pro de una igualdad entre el hombre y la mujer? Está claro que la culpa está en una ley que está pensada para prohibir las famosas madres de alquiler. Una ley que podría ser muy discutible debido a que la mujer mayor de edad es libre para decidir si se queda embarazada o no, muchas veces ni lo elige. Un embarazo en un útero alquilado no produce daño a nadie. Quiero pensar que el legislador pretendió evitar esas ocasiones en las que las madres de alquiler no quieren deshacerse del bebé una vez lo han parido. Mucho más discutible sería que quisiera hacer eso cuando ni siquiera el óvulo era suyo. 
¿Está justificada la existencia de semejante delito? En mi opinión no. Se supone que estas decisiones se toman por personas con capacidad plena de obrar, lo que le da validez a los consentimientos. No creo que el Estado deba inmiscuirse en asuntos tan personales con ese tipo de sanciones. Es un ataque a la libertad exagerado. 
¿No creen que el hombre debería tener ese mismo derecho que tiene la mujer a ser padre soltero sin riesgo de que el otro progenitor le moleste? Yo opino que o todos moros, o todos cristianos, ya que esa es la esencia que se está buscando en la igualdad hombre-mujer. Considero discriminatorio que la mujer pueda ser madre soltera sin preocupaciones y que el hombre no pueda estar en la misma situación. Y no me vengan con el lema “nosotras parimos, nosotras decidimos”, porque eso es igual de justo que decir: “en esta casa solo traigo dinero yo, por lo tanto, tú eres mi esclav@”.

8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora

Hace hoy exactamente 104 años más de 100 mujeres se encerraron en una fábrica textil en Nueva York en señal de protesta por la malas condiciones laborales en las que se encontraban. Desgraciadamente, se provocó un incendio que acabó con la vida de estas mujeres y es por eso por lo que el día 8 de marzo se convirtió en el Día Internacional de la Mujer Trabajadora.
Actualmente, la situación laboral de las mujeres es mucho mejor que la de hace 100 años, al menos en las sociedades occidentales. Se ha estado luchando durante más de un siglo por mejorar sus condiciones y que exista una auténtica igualdad de trato hacia la mujer, tanto en el ámbito laboral como en cualquier otro ámbito de la vida. El camino es muy largo y todavía queda mucho que recorrer.
Yo soy de los que opina que todos somos personas y ni el sexo, ni la raza, ni la cultura ni las ideologías deberían ser motivo de rechazo y trato desigual hacia ellas. Tan solo considero justificado el trato distinto a quien no desea y no trata a los demás como iguales. Y ojo, con trato distinto no estoy refiriéndome a que deberíamos acabar con esas personas ni encerrarlas para evitar que hagan daño a la sociedad, excepto cuando haya motivos suficientes como para hacerlo, vease la comisión de crímenes, especialmente los crímenes de lesa humanidad.
Creo que debemos luchar por la igualdad de la mujer, pero siempre desde un plano racional, no debemos llevarlo a un plano de irracionalidad en el que cualquier diferencia de trato pueda ser considerada discriminación. Digo esto porque el tener una igualdad de trato no debe significar que en todo exista una división 50%-50%. La justicia no está en crear ese tipo de igualdad, sino en no privar o privilegiar a una persona frente a otra creando un desequilibrio en la igualdad, es decir, si una meta se consigue a través de unos méritos, conocimientos o un trabajo, a esa meta debe llegar la gente que objetivamente haya merecido conseguir determinado puesto de trabajo, determinado sueldo, etc. Y ello puede ser en proporción 8 mujeres – 2 hombres, 5 mujeres – 5 hombres o 1 mujer – 9 hombres. ¿Por qué deberíamos considerar justo que sea 5 mujeres – 5 hombres? ¿Y si hay 3 mujeres que han conseguido mayores logros que 3 de esos 5 hombres? ¿Sería justo que 3 hombres suplantasen a 3 mujeres para asegurar que haya 5 y 5? Lo mismo debe ser a la inversa. 
No voy a negar la obviedad, en la actualidad no existe una igualdad de trato real, en muchos lugares sigue prefiriéndose el hombre a la mujer simplemente por ser hombre. Eso es contra lo que hay que luchar, tenemos que llegar a un punto donde lo más común sea el considerar a la mujer tan válida como el hombre y no se discrimine ni al hombre ni a la mujer. Para ello, opino, debemos centrarnos en la educación de nuestros hijos y jóvenes así como intentar concienciar a nuestros adultos que no está bien el considerar a la mujer como un ser inferior al hombre o que deba estar a su servicio. Hombres y mujeres deben ser tratados por igual, ninguno como superior o inferior al otro.
Algo que me parece incorrecto es lo que llamo feminazismo, es decir, el feminismo extremo que más que una igualdad busca el colocar a la mujer por encima del hombre, no sé si por revancha histórica o por egoísmo. Mujeres que quieren cambiar el lenguaje a través de la prohibición del uso del masculino plural que abarca en su referencia a personas de sexo tanto masculino como femenino. Palabras tales como “el hombre” en sentido amplio, o “Fuimos todos de fiesta el sábado” incluyendo el “todos” tanto a chicos como a chicas. También pretenden crear una falsa igualdad, una igualdad basada no en los méritos de la persona sino en la equidad proporcional de la presencia de ambos sexos en un sector.
Me dejaré el asunto del privilegio dado a la mujer en la ley penal porque es un tema a desarrollar debido a la complejidad que trae por sí mismo. Pero, en definitiva, igualdad sí, fascismo no.