Nos mangonean porque nos dejamos

marioneta--253x190Con este humilde artículo no pienso soltar el típico discurso demagogo de “el capital es el mal de la sociedad” y bla, bla, bla. Lo que verdaderamente pretendo es crear algo de conciencia política en aquellas personas que lleguen hasta este pequeño artículo de blog, uno entre tantos.

Aunque en el fondo lo que voy a desarrollar se podría resumir con no mucho desacierto en la famosa frase “tenemos lo que nos merecemos”, quisiera llegar a conocer un poco el por qué y qué podríamos hacer para cambiar esta situación.

No cabe duda que la mejor manera de que otra persona no te engañe es que uno mismo se informe sobre aquello que vamos a adquirir o sobre lo que vamos a interactuar. Porque la ignorancia es el punto de entrada de estafadores y de gente con malas intenciones o con la única intención de aprovecharse en perjuicio de un tercero.

Porque por poner un ejemplo, si yo acudiera a una tienda de ropa para comprar un vestido para mi novia y el/la dependiente/a me dijera que tal vestido es de un famoso diseñador de Milán, que por eso es tan caro y que con ese vestido todo el mundo miraría a mi novia y pensaría que mi novia lleva vestidos de las mejores firmas, perfectamente me podrían estar engañando y yo no saberlo, porque para ello tendría que consultar con alguien con más conocimientos sobre moda que yo o buscar información sobre el diseñador y si ese vestido es o puede ser de una de sus colecciones.

Es tan solo un ejemplo entre los millones que podríamos decir, pero es un ejemplo que clarifica la vulnerabilidad que existe por el ignorante a ser engañado por terceras personas con intenciones no buenas para con nosotros. Obviamente nadie puede alcanzar la omnisciencia (conocimiento absoluto), pero si tenemos predisposición a enfrentarnos a algo que desconocemos y por lo que somos vulnerables, siempre es una actitud positiva el hecho de informarse mínimamente sobre la materia, y digo mínimamente porque tampoco hace falta doctorarse en ello, hay que informarse lo justo para que no nos tomen el pelo.

En materia política somos todos carne de cañón de la propaganda política que siempre nos intenta convencer de que su partido es el mejor y que los partidos políticos rivales tan solo supondrán la decadencia del municipio/comunidad autónoma/país. Para evitar que nos engañen, como ocurre una y otra vez, lo conveniente es informarse de cómo funciona la política, y la economía, principalmente, crear una ideología política propia, personal, y no adquirida por copia o influencia de terceros.

Una vez se tiene una ideología política lo que hay que hacer es crearse una escala de prioridades, preferencias, valorando qué es lo fundamental en un político o un partido político para que le votes. Por ejemplo: lo 1º es que no sea corrupto, 2º que defienda la sanidad pública, 3º que defienda el medioambiente, etc.

Esta escala es para poder elegir qué partido político se acerca más a nuestra ideología, puesto que la única manera de que una persona coincida al 100% con el programa político de un partido es que sea esa persona la que ha redactado todo el programa, sin dar opción a otras personas de modificarlo. Y ello porque todos tenemos opiniones diferentes, aunque sea en materias secundarias, por lo tanto, encontrar dos personas con una ideología 100% idéntica es realmente difícil, por no decir casi imposible.

De esta manera estaremos facultados para descartar los partidos políticos que no nos gustan o que aunque nos gusta gran parte de su programa político, tiene algo que nos produce rechazo hacia el mismo, por ejemplo: corrupción. Si a pesar de todo seguimos permitiendo que nos engañen es porque queremos, impidiendo así el cambio y que se solucione el problema.

Otro ejemplo es uno muy concreto que voy a exponer es el que encontramos en el siguiente enlace, http://es.gizmodo.com/por-que-google-ha-mal-vendido-motorola-a-lenovo-1512236587 Voy a ir directamente a lo que me interesa expresar y lo puedo resumir, para quien no haya accedido al enlace, en que Samsung, la gran multinacional de productos electrónicos, tiene tanto poder económico que se traduce en poder casi político al condicionar que otras empresas, también gigantes, como Google, que aparentemente no tendría por qué verse presionada por una fabricante de teléfonos, se vean presionadas y desistan en competir directamente con Samsung en la venta de teléfonos móviles. Y el poder tiene su origen en los ciudadanos, sí, aunque parezca difícil de creer. Si la gente compra productos marca Samsung y Samsung destaca en el sector siendo líder, puede condicionar a empresas tan grandes como Google para impedir que compitan con ella.

Para entender por qué Google se ha visto presionada por Samsung hay que ir a la raiz de la conexión. Samsung es la empresa líder en venta de teléfonos con sistema operativo android, que pertenece a Google. Lo que significa que si Samsung se cabrea con Google por perjudicarle vendiendo teléfonos más baratos y de la misma calidad que los de Samsung, eso le reduce las ventas y la ganancia económica a Samsung, pero como sigue siendo líder en el sector, Samsung puede optar por dejar de fabricar teléfonos que lleven el sistema operativo android, y eso podría perjudicar seriamente a Google.

Este poder deriva del hecho de que los usuarios le dan un poder similar al que un político obtiene de los votantes, y si no miremos al sr. Rajoy Brey. Por lo tanto, los usuarios tenemos la facultad de hundir a Samsung con el simple gesto de no comprar productos de esa marca. Pero para ello tenemos que conocer la situación, y esta información no suele aparecer en los grandes medios de comunicación, o si aparece es muy de pasada y apenas nadie se percata de la gravedad del asunto.

Por lo tanto no podemos limitarnos a percibir pasivamente la información que nos ofrecen, porque es obvio que tanto los políticos en sus videos y panfletos, como las grandes empresas con sus anuncios publicitarios lo que buscan es dar la mejor imagen de lo que quieren “vender”. Pero también debemos encontrar lo malo de todo esto, y el lado malo de todo debemos hallarlo por nuestra propia actividad para buscar información sobre el tema, ningún vendedor te va a decir que el producto que vende es malo, y esto lo saben perfectamente los comerciales y los que trabajan de dependientes en establecimientos abiertos al público. ¿Os imagináis que vais al restaurante a comer y el camarero os dice que el atún que os van a servir lleva dos años en el congelador o que la lechuga de vuestra ensalada se les ha caido al suelo antes de servirosla? Es un ejemplo muy extremista, pero es que en el caso de que eso fuese cierto, jamás os lo dirían, por eso tenemos que tomar las riendas e informarnos por nuestra cuenta.

No nos dejemos engañar por la imagen externa que las propias empresas y los propios políticos crean ellos mismos de sí, busquemos más información de ellos para ver si son tan perfectos como dicen ser o simplemente nos quieren cambiar gato por liebre basándose principalmente en un lavado de cerebro elaborado mediante propaganda y publicidad.

Que un producto lleve el logotipo de Apple o de Samsung no lo convierte en bueno solo por ello, tendrá unas características que le otorgarán una mayor o una menor calidad. Todo el mundo sabe que no es lo mismo el móvil que Samsung te vende a 100€ que el que te vende a 600€, eso es porque tienen características muy distintas, y si no las conocemos, nos pueden engañar.

Para acabar, debo decir que tampoco debemos dejarnos llevar por discursos extremistas que sean totalmente opuestos, porque su base suele estar en culpar exclusivamente al que tiene malas intenciones, que su gran culpa tiene, pero también la tiene el que se deja engañar. Un ejemplo muy claro y actual en España es el de las preferentes. Ahora que se sabe que eran un producto de mucho riesgo y que ha causado muchas pérdidas a muchos ciudadanos nos encontramos con gente que quiere culpar única y exclusivamente a los bancos de ello. Oigan ustedes, los bancos tienen su gran parte de culpa por lo que hicieron, pero el que compró semejante producto basura sin saber lo que estaba comprando también tiene su parte de culpa. Que siempre aparecerá el que diga “es que me fiaba del director del banco cuando me decía que no era arriesgado”, pues muy bien, seguid con ese sistema de fiaros de los demás, especialmente de los bancos y las grandes empresas, y luego echadle la culpa al otro. Señores, que la culpa de su ignorancia no es del tercero, es suya propia.

Políticos “pluriempleados”

Estoy seguro de que a más de uno el título le sugiere la idea del político que, además de estar en un cargo público, también está trabajando en el sector privado. Pero eso no es necesario para que un político sea pluriempleado, también hay políticos pluriempleados que tienen varios cargos públicos sin necesidad, tan siquiera, de ser funcionarios públicos.

Así puedes encontrarte con alcaldes que pertenecen a las diputaciones provinciales, o alcaldes que son diputados de una Comunidad Autónoma, incluso se ha dado algún caso de algún alcalde que ha sido diputado del Congreso de los Diputados al mismo tiempo que alcalde.

¿Es eso razonable y justo? Yo creo que no, y más en estos tiempos de crisis, mientras que unos tienen que ir a la cola del INEM otros están copando varios cargos públicos, cobrando del dinero de los impuestos de todos. Se ve que algunos no tienen suficiente con cobrar 3.000 euros mensuales que tienen que recibir más y más.

Pero, más allá de la trascendencia económica del poseer varios sueldos, sean públicos o mediante un empleo en el sector privado. ¿Tan poca responsabilidad tienen los cargos que ocupan? ¿Tanto tiempo libre tienen que pueden dedicarse a varios asuntos al mismo tiempo?

¿Por qué no atacamos este asunto? ¿No creen que nuestros políticos deberían tener dedicación exclusiva a sus tareas? Me quema mucho ver que existan categorías de políticos a tiempo completo y políticos a tiempo parcial que se dedican a otros asuntos fuera del cargo que ocupan.

¿No creen que si un alcalde tiene tiempo para dedicarlo a una diputación o a un parlamento autonómico es que en su ayuntamiento no tiene suficiente trabajo o es que lo delega en terceras personas que también cobran? Es obvio. En mi opinión es que si tanto tiempo le sobra o si está utilizando a terceras personas que le ayudan, es que sobran personas dentro de ese ayuntamiento, sean “personal eventual” o sean concejales, porque, además, existe la categoría del concejal sin delegación y también la categoría del concejal sin dedicación exclusiva que me imagino yo que la mayor parte del tiempo lo dedican a tocarse las narices, por no decir la verdad, que ese tiempo lo dedican a obtener más dinero en el sector privado y que solo son concejales para dar su voto en favor de lo que digan los de su partido.

Perdóneme usted, pero si no quiere dejar su actividad en el sector privado, o su puesto de funcionario, no se presente a las elecciones ¿acaso alguien le puso una pistola en la cabeza para ser concejal?

Si en un ayuntamiento hay 21 concejales y solo 14 son de dedicación exclusiva, los otros 7 ¿hacen algo útil por la ciudad aparte de cobrar y votar a favor de su partido? En mi opinión esta gente sobra, y luego necesitan asesores, es de traca. Si, además, el alcalde se dedica a ir a la diputación provincial o al parlamento autonómico ya es el colmo. Oiga usted, si tan sobrado de tiempo va, vuelva a su ayuntamiento y solicite en el pleno la reducción de concejales y de personal eventual para no ir tan sobrados de tiempo y que nuestros políticos sean más baratos y EFICIENTES.

Deje su asiento en la diputación o en el parlamento a una de las personas que están en el paro que seguro que mucho peor que usted no lo van a hacer.

Creo que es muy interesante crear una Ley estatal que limite a todos los ámbitos territoriales tanto el número de personas de personal eventual como que se prohiba la acumulación de dos sueldos por cargo público electivo (de forma directa o indirecta). Que si un alcalde es a su vez diputado del parlamento de su comunidad autónoma tenga que renunciar necesariamente a uno de sus sueldos, y si no le gusta “trabajar gratis” que deje el asiento que menos le guste y permita a otra persona dedicarse en exclusiva a ello, siendo más eficiente y más justo para todos, especialmente para la gente que está desempleada.

El cortoplacismo de nuestros políticos y la Deuda Pública

De todos es sabido que nuestros políticos viven en períodos de 4 años y sus ojos no les permiten ver más allá de esos 4 años. Lo que se traduce en que sus decisiones sean a corto y, como mucho, a medio plazo. Desentendiéndose de las decisiones responsables y mirando por realizar actuaciones que sean visibles y que den la sensación de que sus mandatos como gobernantes han sido productivos y positivos para así tener una garantía de conservar un buen puñado de votos para las próximas elecciones e, incluso, aumentar la cifra.

Esto supone una grave situación para el Estado puesto que nadie se preocupa de las decisiones a largo plazo que, siempre, suelen ser las negativas, como, por ejemplo, la emisión de Deuda Pública que, salvo por las Letras del Tesoro, suele ser emitida a plazos superiores de los que va a permanecer el gobierno en el poder, mientras que no sea reelegido, algo totalmente fuera del control del político. En cualquier caso, para ser reelegido hay que crear una buena imagen, una imagen de buena gestión pública y la emisión de Deuda siempre nos ayuda a financiar las actuaciones de la Administración.

Sin embargo, no nos damos cuenta de algo muy importante, las Deudas han de pagarse, y no devolviendo precisamente la misma cantidad que se entregó, sino una cantidad superior, sea por que se devenguen intereses o sea porque el título fue adquirido por un valor inferior al nominal. Todo esto es obviamente porque nadie paraliza su dinero prestándoselo a un tercero con una rentabilidad 0, salvo que se trate de un amigo en el que confiamos.

Lo que implica que la emisión de Deuda Pública sea una actuación con una responsabilidad muy alta, ya que, al final, quienes pagan la Deuda son los ciudadanos.

Cierto es que endeudarse no siempre es malo, endeudarse puede ser buenísimo si la Deuda se destina a una inversión muy rentable, cosa que no es muy común cuando hablamos de Administraciones Públicas, lo que conlleva que la mayor parte de la Deuda Pública emitida acabe en inversiones negativas o improductivas, o que simplemente no produce la rentabilidad esperada. Sinceramente, si tengo que confiar en que los políticos que nos gobiernan van a invertir correctamente mi dinero y el de todos mis vecinos, más considerando que tienen una mentalidad electoralista y cortoplacista en la que priman las actuaciones de crear imagen de haber actuado, aunque sea con inversiones totalmente negativas como: Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia, Ciudad de la Luz de Alicante, Aeropuerto de Castellón, etc, etc, etc. (sí, los 3 ejemplos son de la Comunidad Valenciana, mi tierra). Apaga y vámonos.

Por lo que yo establecería el recurso de la Deuda Pública como un recurso muy extraordinario y de extrema urgencia o, si acaso, que se destine a inversiones bien estudiadas previamente en las que se tenga un importante nivel de seguridad de que la inversión será positiva, algo que deberá justificarse a la hora de emitir Deuda Pública para así poder exigir responsabilidades en caso de no obtener los resultados esperados. Con extrema urgencia quiero decir que la necesidad de conseguir recursos para la continuación de una actividad de la Administración o su iniciación no pueda esperar a los nuevos presupuestos y no tenga otros medios de utilizar los recursos procedentes de otros ingresos que no generen una obligación de devolución. Es decir, que el no recurrir a la Deuda Pública suponga la paralización de la actividad administrativa causando un grave perjuicio a los ciudadanos, por ejemplo: imposibilidad de encontrar recursos económicos en el Presupuesto para la sanidad o la educación obligando a emitir Deuda o a paralizar su actividad (paralizar puede equivaler a una falta de recursos que dificulten o dañen gravemente la actividad llevada a cabo, no solo que se detenga por completo), o la imposibilidad de encontrar fondos para iniciar un procedimiento de evacuación o de acogida de las víctimas de catástrofes naturales, etc. Con esto quiero decir, que si una actividad administrativa puede ser paralizada sin causar graves perjuicios a los ciudadanos, esta debería ser paralizada en vez de ser financiada con Deuda Pública.

Pero nos topamos ante un problema, ¿quién debe regular esto? Las mismas personas que ejecutan estas normas. Lo que nos lleva a pensar, ¿realmente hay una separación de Poderes? Está claro que no, aunque siempre pensamos en separación de Poderes cuando hablamos del Poder Judicial y nos olvidamos de que el mismo señor que dirige el Poder Ejecutivo está sentado en una de las Cámaras del Poder Legislativo como un diputado más. Es que ya el descaro es soberbio, no es que los diputados elijan a nuestro gobernante, sino que nuestro gobernante es un diputado y está dentro de los dos poderes: ejecutivo y legislativo.

De aquellos polvos estos lodos, dicen. Tenemos un desastre de “democracia”, si es que se le puede llamar así, y un desastre de representantes. Está claro que nuestra Constitución necesita una profunda reforma en materia de Instituciones del Estado.

El sueldo de los políticos

La mayoría de los ciudadanos españoles somos de la opinión de que nuestros políticos tienen un sueldo excesivamente alto y una serie de privilegios. Y no nos equivocamos del todo.

Yo no voy a ser el que se dedique a llamar vagos a nuestros políticos puesto que los hay vagos pero también los hay muy trabajadores. Y a pesar de que ver una sesión del Congreso de los Diputados puede resultar lamentable por estar prácticamente vacío y, además, los pocos que hay están hablando dando la sensación de que tan solo escuchan cuando habla uno de su propio partido y, a veces, ni eso.

Bueno, les voy a dejar un par de videos en los que aparecen políticos de varios de los partidos más importantes de España, aunque actúen solo en la Comunidad de Madrid, dando sus opiniones sobre por qué tienen o no tienen privilegios y sobre si merecen o no merecen su sueldo.

La diputada de IU niega que sean privilegios y luego da a entender que esos privilegios son necesarios para evitar que solo los ricos se dediquen a la política. El diputado del PSOE niega que existan tales privilegios, aunque sí dice que existe un “tratamiento diferenciado de actividades diferenciadas”, que eso en lenguaje común, o lenguaje de calle es decir que los políticos se creen que son diferentes al ciudadano y por eso merecen un trato “especial” como poder tener pensión completa tras pasar 7 años como diputados mientras los trabajadores normales tienen que trabajar 35 años, por lo menos para recibir una pensión completa que no llega ni a la mitad que la de los diputados. Y el diputado del PP básicamente se limita a dar la razón al del PSOE.

De nuevo la misma diputada de IU que en el video anterior responde, pero esta vez solo se dedica a insultar y a gritar. El diputado del PP recuerda a UPyD que tiene un concejal en Alcalá de Henares y le indica que no se ha bajado su sueldo. Omite detalles tan “insignificantes” como el hecho de que ese concejal dona el 20% de su sueldo, ya que no puede renunciar a él parcialmente. También omite que ese mismo concejal pidió una reducción de sueldos que fue tumbada por el PPSOE como en otros muchos municipios en los que entró UPyD, por ejemplo Madrid capital. Y el diputado del PSOE dice que esos sueldos están bien merecidos.

¿De verdad están bien merecidos? Es posible que algunos alcaldes y concejales trabajen durísimo dentro de lo que es sus funciones. Pero ¿de verdad es proporcional cobrar semejantes cantidades? Un trabajador del campo o un empleado de una fábrica rarísimamente cobrará 24.000 euros al año y, sin embargo, trabajan mucho más duro que cualquier político, sin duda. De acuerdo que las responsabilidades son mucho menores, pero ¿acaso un plus de responsabilidad debe ser de 80.000 euros? Es decir, un plus que supera en 4 veces un salario normal y corriente de una persona que trabaje muy duro. Si hiciesemos una operación matemática se quedaría en 1/5 de sueldo base y 4/5 de plus, ¿o no es así?

Por no mencionar que me van a comparar la responsabilidad de un alcalde o alcaldesa, aunque sea de Madrid o de Barcelona con la responsabilidad de un Presidente de Gobierno. ¿Son comparables? En absoluto. ¿Cómo se puede justificar que haya alcaldes que cobren más que el Presidente del Gobierno? Es absolutamente injustificable puesto que eso supondría o sobrevalorar por completo el trabajo y la responsabilidad del alcalde o despreciar el trabajo y responsabilidad del Presidente del Gobierno.

Quédense con sus “tratamientos diferenciados por actividades diferenciadas” que los ciudadanos con dos dedos de frente lo llamaremos PRIVILEGIOS. Y sepan que las palabras no cambian la realidad, y una crisis es una crisis así como un rescate es un rescate.

Viva la coherencia del PP

Yo no sé si es que la gente no se da cuenta o no quiere darse cuenta, pero el PPSOE nos está tomando el pelo. No hace falta nada más que haya un cambio de Gobierno y tirar de la hemeroteca reciente para ver cómo son lo mismo, solo que cuando están en el Gobierno interpretan un papel y cuando están en la oposición interpretan otro distinto.
La reforma del despido y no de la contratación. Una reforma aprobada sin consulta social y sin apoyo social, quedando así demostrado a través de la huelga general convocada en 2010. Uy, uy, uy, pero si eso me suena, y no tengo que hacer tanta memoria de pensar en 2010, basta con pensar no más allá de 2 meses atrás, febrero de 2012 y marzo de 2012. El Gobierno de Rajoy aprueba mediante Real Decreto Ley, sin consulta social y generando otra huelga general para el 29 de marzo. Además, de ser precisamente una reforma laboral de favorecimiento del despido y de apenas nada favorecimiento de la contratación.
Estos políticos no creo que sean tan tontos de no acordarse de lo que decían hace menos de dos años, solo ocurre que ahora están donde quieren estar, en el poder, y sus palabras no pueden ser las mismas que desde la oposición. En 2010 tenían una solución, unas enmiendas que presentar para crear empleo y cuando tienen total disposición de legislar sin depender de nadie van y hacen justo lo que criticaban.
Os dejo otro video de la misma señora, la vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de la presidencia, también de junio de 2010 dando una rueda de prensa y diciendo prácticamente lo mismo que en el anterior video en el congreso.
Lo mejor de todo es que estos 2 videos están subidos por la cuenta oficial del partido popular en youtube.
Me gustaría que sentaran a Rajoy y a Soraya en un sofá, delante de una tele y una cámara de video, que les mostrasen estos dos videos y ver qué caras ponen al ver que hace solo 2 años criticaban justo lo que están haciendo. No creo que se sorprendiesen, más bien sentirían vergüenza al saber que les van a ver cómo reaccionan o directamente se descojonarían que es lo que verdaderamente creo que querrían hacer.
Esto es lo que casi la mitad de los votantes han elegido (la mayoría absoluta la consiguen gracias a las circunscripciones provinciales que les regalan diputados a través de los votos que no consiguen escaño). Disfrutemos lo votado.

Independencia del Poder Judicial

Debido a la cercanía de este tema con la materia que yo estoy estudiando y a la complejidad del asunto, se me antoja esta entrada algo más larga de lo normal.
Los Jueces y Magistrados tienen la función de ejecutar la ley, al menos en España y la mayoría de países desarrollados, por no decir todos. Son aquellos que reciben los hechos concretos y juzgan conforme a las normas del ordenamiento jurídico, como dice el latinajo “da mihi factum, dabo tibi ius”, es decir, “a mí dadme los hechos que yo os daré el Derecho”. 
Para ejecutar esa función se les ha dotado de una serie de poderes, o potestas, que garantizan tanto su eficacia como la garantía de que se ajustarán a la norma. 
Una de estas potestas o características más importantes es la independencia. El Poder Judicial debe ser independiente, pero no solo eso, sino que cada Juez debe ser totalmente independiente con respecto a los demás Jueces y demás poderes del Estado. Incluso los Magistrados que componen las salas son independientes entre sí, al menos así debe ser. 
El Poder Judicial está encabezado por el Consejo General del Poder Judicial que podría considerarse como el órgano que controla la actividad jurisdiccional, así como se encarga de designar destinos y sancionar a aquellos Jueces que se apartan del reglamento que el propio CGPJ crea para ellos. Por eso es muy importante la elección de los miembros que componen el CGPJ. El CGPJ se compone de 20 miembros más el presidente. La Constitución garantiza que, al menos, 12 de esos miembros se escojan dentro de la judicatura, es decir, entre Jueces de carrera, y los 8 restantes serán, en todo caso, elegidos por las Cortes Generales (4 y 4) entre juristas de reconocido prestigio con más de 15 años de experiencia. El presidente es elegido por el Pleno del CGPJ, el presidente del CGPJ es, a su vez, presidente del Tribunal Supremo.
Pero la Constitución deja un amplio margen a cómo deben elegirse los 12 que deben proceder de la carrera judicial. Actualmente existe un sistema mixto, es decir, intervienen tanto los Jueces como las Cortes en la elección. Primero los propios Jueces eligen a 36 candidatos que son presentados antes las Cortes y éstas eligen a 12 de esos 36 candidatos propuestos por los propios Jueces a través de unas elecciones internas. 
Pero esto no ha sido así desde 1978. Por aquel entonces, esos 12 miembros eran elegidos directamente por los propios Jueces. Sin embargo, al llegar el PSOE al Gobierno, se cambió el régimen con la LOPJ (1985) para que la designación de esos 12 miembros fuese única y exclusivamente decisión de las Cortes, eso sí, respetando a la Constitución cuando señala que esos 12 miembros deben proceder de la carrera judicial. Vamos, que los políticos elegían por completo a los componentes del órgano rector del Poder Judicial, siendo una independencia mínima la de este poder.
La razón por la que el PSOE hizo esto es porque entre los socialdemócratas hay un miedo muy grande a que los Jueces se juzguen a sí mismos y como dicen coloquialmente “entre bomberos no se pisan la manguera”, es decir, que exista un corporativismo que deje impune acciones sancionables de los Jueces y Magistrados. Traducido, hay un sector, dentro de los socialistas y otros ámbitos de la izquierda política que opina que el Poder Judicial no debe ser independiente, esto es, que opinan que la justicia se garantiza manteniendo a los Jueces vigilados desde los otros poderes del Estado, que el Pueblo pueda “controlar” a sus propios Jueces.

Ya en el año 2000, el Gobierno de Aznar (PP) modificó la LOPJ para que no fuese ni de un extremo ni de otro. Por lo que todavía hoy se sigue eligiendo a esos 20 vocales del CGPJ en las Cortes, aunque 12 de ellos sean de entre 36 propuestos directamente por los Jueces.

El nuevo ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón (PP), dijo que se volvería a reformar la LOPJ para devolver la elección de los vocales del CGPJ a la situación anterior a 1985. Sinceramente, espero que se consiga, aunque todavía podría pedirse más, una reforma Constitucional para que los 20 sean elegidos por los propios Jueces.

Una vez expuesta la evolución histórica de la elección de los vocales del CGPJ en nuestra democracia, toca valorar qué es mejor, ¿la politización o la libre elección entre los propios Jueces?

Tras 27 años de intervención política amplia en la elección de estos vocales hay que señalar que este sistema resulta ser un desastre. Y es un desastre especialmente debido a la propia corrupción de los políticos. Quizás, si tuviesemos unos políticos honrados el sistema funcionaría correctamente. Pero no es así. Los Jueces son personas y, como personas, tienen su propia ideología, y por muy profesional que se pueda ser, siempre influye, por poco que sea esa ideología. Pero si además de eso, le añades que los cargos más importantes los ocupan personas elegidas por partidos políticos, cualquier atisbo de imparcialidad que pudiesen tener desaparece ya que, en cierto modo, les están haciendo un favor esos partidos políticos y están vinculados a ellos.

Por lo que considero que el peor error es permitir a los políticos meter mano tan descaradamente en el Poder Judicial. Otro argumento esgrimido por estas personas de izquierdas que defienden un control político de los Jueces es puramente político, consideran que la mayoría de los Jueces son de ideología opuesta y tienen miedo al tiempo que no les interesa que sea así.

Pero la política parece el caballo de Atila, la hierba que pisa ya no vuelve a crecer. Cuanto más se politizan las instituciones del Estado, más corrupción e injusticia aparecen. Sin embargo, el que hace su trabajo sin verse rodeado de asuntos políticos se concentra en hacer bien su trabajo y se olvida de aquellas tentaciones diabólicas de los políticos, que bien pueden ser amigos, o familia o simples conocidos que les pueden hacer favores a cambio de lealtad.

Mariano Rajoy considera justo el sistema electoral.

 
Mariano Rajoy al fin dice lo que piensa respecto a la ley electoral. Al fin reconoce que si fuera por él esto se parecería al sistema de Cánovas y Sagasta de hace más de un siglo. En boca de él mismo “el sistema electoral no es un fraude porque tanto los que se sientan allí (su izquierda) como los que se sientan allí (su derecha) han gobernado”. Es decir, no es ningún fraude porque tanto PP como PSOE han gobernado durante los últimos 28 años. De lo que se deducen dos cosas, o para él España se divide entre los votantes de PP y los votantes de PSOE (no existen ni CiU, ni Amaiur, ni IU, ni CC, ni UPyD, ni Compromís, etc.) o tiene un grave problema con el pluralismo político (artículo 6 de la Constitución Española). Y si tiene algún grave problema con “pluralismo político” o es semántico o es ideológico.

Esto es, Rajoy, o considera el bipartidismo como pluralismo político, pegándole una patada al espíritu del artículo 6 que se refiere al pluralismo político como al conjunto de todos los partidos políticos, incluídos los no representados en los parlamentos. O piensa que muchos partidos no deberían existir, es decir, todos salvo el suyo y, quizás, el PSOE.

Pues muy bien. Además, parece ser que no entiende de matemáticas, si el 44,6% de los votantes te vota a tí, ¿por qué tienes el 53% de los diputados? Es algo matemático y, por lo tanto, objetivo. El sistema electoral es injusto. Vale que si hay 350 diputados no es posible que sea representado un partido político con menos de 1/350% de los votos y que deban aplicarse unas medidas correctoras que favorecerá a los que superan ese 1/350% de los votos, pero es que actualmente hay partidos que tienen menos de 1/3 de la representación que le corresponde, es decir, de 17 diputados que le corresponden, solo disponen de 5 gracias al sistema electoral. ¿Dónde van a parar esos 12 diputados que no recibe? Pues se lo reparten entre PP, PSOE y algún nacionalista. De ahí ese 8% de sobrerrepresentación que tiene el PP. ¿Cómo le va a parecer injusta la ley electoral? Si le beneficia a él.

Sería como si uno trabajase 10 horas y otra persona 5 horas, y tuviesen que repartirse 15 barras de pan y le diesen 14 barras de pan al que trabaja 10 horas y 1 barra al que trabaja 5 horas. ¿Qué justicia es esa? El que trabaja 10 y recibe 14 obviamente no se va a quejar (sería algo realmente honesto quejarse, algo que muy pocos políticos son).